Hiroshima promete vetar armas atómicas en plena amenaza rusa

Hiroshima recordó el sábado el bombardeo atómico que sufrió hace 77 años mientras las autoridades, incluyendo el secretario general de Naciones Unidas, advirtieron contra la acumulación de armas...

Hiroshima recordó el sábado el bombardeo atómico que sufrió hace 77 años mientras las autoridades, incluyendo el secretario general de Naciones Unidas, advirtieron contra la acumulación de armas nucleares ante el creciente temor a otro ataque de ese tipo en plena guerra de Rusia en Ucrania.

Las armas nucleares son un sinsentido. No garantizan la seguridad, solo la muerte y la destrucción", afirmó el secretario general de la ONU, António Guterres, quien participó en una oración en el Parque de la Paz de Hiroshima.

Tres cuartos de siglo después, debemos preguntarnos qué hemos aprendido de la nube con forma de hongo que se elevó sobre esta ciudad en 1945, añadió.

Estados Unidos arrojó a primera bomba atómica de la historia sobre Hiroshima el 6 de agosto de 1945, destruyendo la ciudad y matando a 140.000 personas. Tres días más tarde, lanzó otra sobre Nagasaki, que mató a 70.000 personas más. La rendición de Japón, el 15 de agosto puso fin a la Segunda Guerra Mundial y a casi medio siglo de agresión japonesa en Asia.

El temor a una tercera bomba atómica ha crecido en medio de las amenazas rusas de un ataque nuclear desde el invadió Ucrania a finales de febrero.

Las crisis con graves connotaciones nucleares se están propagando rápido" en Oriente Medio y en la Península de Corea, afirmó Guterres. Estamos a un error, a un malentendido, a un error de cálculo del Armagedón.

En su declaración de paz, el alcalde de Hiroshima, Kazumi Matsui, acusó al presidente de Rusia, Vladimir Putin, de utilizar a su propio pueblo como instrumento de guerra y robar las vidas y el sustento de civiles inocentes en otro país".

La guerra de Rusia en Ucrania está contribuyendo a aumentar el respaldo a la disuasión nuclear, dijo Matsui, quien instó al mundo a no repetir los errores que arrasaron su ciudad hace casi ocho décadas.

Los asistentes al acto del sábado, incluyendo líderes gubernamentales y diplomáticos, guardaron un minuto de silencio, mientras sonaba una campana de la paz, a las 8:15 de la mañana, la hora a la que un B-29 estadounidense arrojó el proyectil sobre la ciudad. Después se liberaron unas 400 palomas, que están consideradas el símbolo de la paz.

Guterres se reunió con el primer ministro de Japón, Fumio Kishida, tras la ceremonia y dio la voz de alarma ante el retroceso global en el desarme nuclear, resaltando la importancia de que sea el país, que es el único que ha sufrido ataques nucleares, quien se coloque a la vanguardia de ese esfuerzo, dijo el Ministerio de Exteriores nipón.