El papa designa asistente personal a enfermero del Vaticano

El papa Francisco ha designado asistente sanitario personal a un enfermero del Vaticano que según él le salvó la vida.

El papa Francisco ha designado asistente sanitario personal a un enfermero del Vaticano que según él le salvó la vida.

El Vaticano anunció el nombramiento de Massimiliano Strappetti en un breve comunicado el jueves. Strappetti, coordinador de enfermería del departamento de salud del Vaticano, acompañó a Francisco en su viaje a Canadá el mes pasado.

Francisco, de 85 años, reconoció que Strappetti diagnosticó con precisión un problema intestinal por el cual fue hospitalizado durante 10 días en julio de 2021. En esa ocasión se le extirpó 33 centímetros (13 pulgadas) de su colon que se había estrechado.

Un enfermero me salvó la vida, un hombre de mucha experiencia, dijo Francisco a la radio COPE del episcopado español en los meses posteriores a la operación.

Francisco dijo que la intervención de Strappetti fue la segunda ocasión en que un enfermero le salvó la vida. En la primera, una enfermera en su Argentina natal decidió en 1957 duplicar la cantidad de medicamentos que le recetaron al entonces seminarista Jorge Mario Bergoglio después de operarlo de una infección pulmonar.

El médico personal de Francisco es el doctor Roberto Bernabei, internista y especialista en geriatría en la Universidad Católica del Sagrado Corazón en Roma.

El pontífice ha sufrido varios problemas de salud en el último año, sobre todo en los ligamentos de la rodilla derecha, lo que ha reducido su movilidad. Después de meses de tratamientos magnéticos y con láser, Francisco puede caminar breves distancias con un bastón o andador, aunque también usa una silla de ruedas.

Strappetti empujó la silla de ruedas durante la audiencia general del miércoles. Coordina la enfermería del pequeño sistema de salud del Vaticano, que da atención básica a los empleados y sus familias.

Strappetti y un médico acompañaron a Francisco durante su peregrinación penitente a Canadá para expiar el papel de la Iglesia Católica en las escuelas residenciales para niños indígenas.