Perú: Castillo reconoce errores al designar funcionarios

estuvo protegido por casi dos mil agentes encargados de alejar a dos grupos rivales, uno que respalda al mandatario y otro que se opone a él, el cual llevaba una figura de Castillo vestido con traje ...

estuvo protegido por casi dos mil agentes encargados de alejar a dos grupos rivales, uno que respalda al mandatario y otro que se opone a él, el cual llevaba una figura de Castillo vestido con traje de rayas y tras las rejas.

Castillo, sin sombrero ni corbata pero vestido de traje, salió del palacio al Congreso en auto y retornó a pie rodeado de guardaespaldas por calles sin ciudadanos bajo el cielo gris del invierno de Lima. Antes fue a la catedral, donde el arzobispo Carlos Castillo dijo que los sucesos actuales eran similares a los registrados en Perú hace 201 años, cuando dejó de ser colonia de España.

El arzobispo indicó que existía una crisis política con fondo viral de corrupción y encubrimiento al servicio de intereses particulares; indiferencia, individualismos, intereses de grupo, mafias.

La popularidad de Castillo, que nunca fue elevada, se ubicaba en 38% hace un año, pero ahora está en 19%, según una encuesta del Instituto de Estudios Peruanos divulgada en junio. No ha cumplido la mayoría de sus promesas de campaña.

Hace un año ofreció luchar contra la corrupción, reescribir la Constitución, elevar los impuestos a las ganancias mineras, masificar el gas natural y acabar con supuestos monopolios que elevan los precios del gas doméstico y las medicinas. También prometió que iba a seguir cobrando su sueldo de maestro y expulsaría a delincuentes extranjeros 72 horas después de iniciada su gestión, convertiría el palacio presidencial en un museo y vendería el avión presidencial.

Castillo publicó el domingo una ley que le da fortaleza a los sindicatos, en un cambio notorio en comparación con las últimas tres décadas, lo cual ha enfurecido a los gremios empresariales.

Pese a los errores que ha reconocido el mandatario, peruanos de zonas remotas consideran que el Parlamento no lo deja gobernar. El Congreso intentó destituirlo en dos ocasiones y lo aceptó en la presidencia a regañadientes. Apenas iniciadas sus funciones, los legisladores crearon una comisión para investigar si Castillo había ganado con fraude, una acusación que fue desmentida por una misión electoral de la Organización de los Estados Americanos.

He jurado por Dios y por la Patria servir a mi país. Los insultos y las burlas no me harán retroceder, manifestó.