Detectores de bombas que no encontraban nada: el fraudulento negocio de un multimillonario

  • El multimillonario James McCormik es condenado por vender sus fraudulentos sensores a países en conflcito como Irak.
  • Un general iraquí ha sido detenido en su país por corrupción.

El británico James McCormik se hizo multimillonario vendiendo 'milagrosos' dectores de bombas a países en conflicto. Ahora, un tribunal británico lo ha declarado culpablre de fraude. ¿La razón? Sus artefactos no detectan nada, según informa el diario The independent.

McCormik vendía sus aparatos a países donde cientos de personas mueren y resultas heridos por artefactos explosivos: Irak, Pakistán, Líbano, México...

La empresa de este millonario, ATSC, anunciaba que sus dispositivos podían encontrar "cualquier cosa, desde explosivos a elefantes" incluidas drogas, fluidos o personas escondidos.

La verdad, según informan las pesquisas policiales desveladas por The indepent, es que no podían hacer tal cosa: no tenía fuentes de energía y los sensores estaban desconectados.

En su mércado más boyante, Irak, llegó a crear una red de sobornos para garantizar sus contratos.

Sin ir más lejos, un general, encargado del departamento de la lucha contra los explosivos del Ministerio del Interior de Bagdad, está en prisión, acusado de corrupción.

La Policía de Somerset (Reino Unido), que ha liderado la investigación, ha recurrido a científicos y expertos para testar el producto y demostrar así el fraude.

McCormick espera ahora su sentencia que se dictará el próximo 2 de mayo.