GBretaña cancela 1er vuelo para deportar migrantes a Ruanda

Gran Bretaña canceló el martes un vuelo con destino a Ruanda para deportar a solicitantes de asilo luego de que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos intervino, señalando que existía un riesgo r...

Gran Bretaña canceló el martes un vuelo con destino a Ruanda para deportar a solicitantes de asilo luego de que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos intervino, señalando que existía un riesgo real de daño irreversible a los migrantes involucrados.

La decisión de cancelar el vuelo puso fin a tres días de frenéticas impugnaciones judiciales por parte de los abogados de los solicitantes de asilo, que presentaron una avalancha de apelaciones caso por caso con la intención de bloquear la deportación de todos los que estaban en la lista del gobierno.

Funcionarios del gobierno británico habían señalado que el avión despegaría sin importar cuántas personas estuvieran a bordo. Pero después de que se entablaron las apelaciones, no quedaba nadie. Los medios de comunicación británicos reportaron que el número de posibles deportados había sido superior a 30 el viernes.

Después de que el vuelo fue cancelado, la secretaria del Interior, Priti Patel, comentó que estaba decepcionada, pero que no se dejaría disuadir de hacer lo correcto.

Nuestro equipo jurídico está revisando cada decisión tomada en este vuelo y la preparación para el próximo comienza ahora, añadió.

El primer ministro británico Boris Johnson había defendido enfáticamente el plan, alegando que era una forma legítima de proteger vidas y frustrar las actividades de organizaciones criminales que trafican migrantes a través del Canal de la Mancha en pequeñas embarcaciones. En los últimos años, Gran Bretaña ha registrado la llegada ilegal de migrantes de países como Siria, Afganistán, Irán, Sudán, Irak y Yemen.

En abril, el primer ministro anunció el acuerdo con Ruanda, bajo el cual la gente que ingresó a Gran Bretaña de manera ilegal podía ser deportada a dicha nación del este de ífrica. A cambio de aceptarlos, Ruanda recibiría millones de libras en ayuda para el desarrollo. Los deportados podrían solicitar asilo en Ruanda, no en Gran Bretaña.

Los opositores al plan han argumentado que es ilegal e inhumano enviar a cientos de miles de personas a un país en el que no quieren vivir. Los líderes de la Iglesia de Inglaterra también manifestaron su oposición, y calificaron la política del gobierno como inmoral. El príncipe Carlos tampoco estaba de acuerdo, según reportes de medios de comunicación británicos.

Los activistas han señalado que el plan es un ataque contra los derechos de refugiados que la mayoría de los países han reconocido desde el término de la Segunda Guerra Mundial.

El director general del Consejo de Refugiados, Enver Solomon, señaló que la amenaza de deportación del gobierno británico no serviría para disuadir a quienes buscan seguridad en Gran Bretaña.

"El gobierno debe recapacitar inmediatamente manteniendo una conversación adulta con Francia y la (Unión Europea) sobre el reparto de responsabilidades y buscar el funcionamiento de un sistema de asilo ordenado, humano y justo, aseveró Solomon.

La agencia de la ONU para los refugiados condenó el plan, expresando preocupación de que otros países sigan su ejemplo en momentos en los que la guerra, la represión y los desastres naturales obligan a un número creciente de personas a abandonar sus hogares.