Corte europea reprueba detención de jefe de AI en Turquía

Turquía detuvo de forma ilegal al jefe de la oficina turca de Amnistía Internacional durante 14 meses, indicó el martes en un juicio la Corte Europea de Derechos Humanos.

Turquía detuvo de forma ilegal al jefe de la oficina turca de Amnistía Internacional durante 14 meses, indicó el martes en un juicio la Corte Europea de Derechos Humanos.

Taner Kilic fue encarcelado tras su detención en junio de 2017, acusado de pertenecer al grupo al que Ankara acusa de orquestar el intento de golpe de Estado de 2016.

Sin embargo, la corte con sede en Estrasburgo determinó que no había motivos razonables de sospecha que provocaran su detención, que tachó de ilegal y arbitraria.

También determinó que su encarcelamiento por una segunda ronda de cargos relacionados con terrorismo estaba directamente relacionado con su actividad como defensor de derechos humanos y por lo tanto interfería con su libertad de expresión.

La corte, que vigila el cumplimiento de la Convención Europea de Derechos Humanos, ordenó a Turquía que pague una indemnización de 24.500 euros (26.300 dólares) en daños y 10.000 (10.735 dólares) en costas.

Kilic, abogado de derechos humanos y que ahora es presidente honorario de Amnistía Internacional en Turquía, quedó detenido en principio bajo sospecha de utilizar una app de mensajería asociada con el grupo al que se atribuye el intento de golpe para derrocar al presidente, Recep Tayyip Erdogan.

El grupo liderado por Fethullah Gulen, un eximán que vive en Estados Unidos desde 1999, ha sido clasificado por Ankara como organización terrorista. Gulen siempre ha negado cualquier implicación en la insurrección fallida.

Kilic fue acusado de pertenecer al grupo por su supuesto empleo de la app de celular y otros supuestos lazos, como suscripciones de periódicos, la educación de sus hijos y que tenía cuentas en un banco asociado al movimiento de Gulen.

La corta concluyó que esto eran meras pruebas circunstanciales que no daban pie a una sospecha razonable de que hubiera cometido el delito.

Más tarde fue acusado de tener lazos con otras organizaciones terroristas. Sin embargo, la corte dijo que esos cargos estaban relacionados con los actos legales y pacíficos ordinarios de un defensor de los derechos humanos, como organizar un taller para grupos civiles, intercambiar mensajes sobre protestas y denunciar abusos de derechos.

Kilic fue condenado en julio de 2020 a seis años y tres meses de prisión por pertenencia a una organización terrorista. Ahora está libre pendiente del veredicto de su apelación.

A pesar del hecho de que durante el juicio, cada una de las acusaciones presentadas en su contra quedó completamente revelada como carente de base, la corte en Turquía condenó a Taner Kilic, que aún podría regresar a prisión para cumplir el resto de su sentencia con motivaciones políticas, dijo Nils Muiznieks, director de Amnistía en Europa.

Muiznieks pidió que la condena se desestimara y describió el caso como parte de una represión más amplia contra los derechos y las libertades.

La Corte Europea de Derechos Humanos ya había fallado antes contra la detención de dos detenidos conocidos en Turquía, Selahattin Demirtas y Osman Kavala.

Demirtas, exlíder del Partido Democrático Popular, lleva en prisión desde 2016 por una larga lista de cargos, mientras que el filántropo Kavala fue condenado en abril a cadena perpetua sin libertad condicional por sus lazos con protestas de 2013.