Policía: Atacante estuvo más de 1 hora en escuela de Texas

sigue bajo investigación, y las autoridades dicen que Ramos no tenía antecedentes penales ni de problemas de salud mental.

sigue bajo investigación, y las autoridades dicen que Ramos no tenía antecedentes penales ni de problemas de salud mental.

Durante la balacera, testigos frustrados apremiaban a los agentes de policía a que entraran en la escuela.

¡Entren! ¡Entren!, les gritaban varias mujeres a los agentes poco después de que comenzó el ataque, dijo Juan Carranza, de 24 años, quien vio la escena desde una casa al otro lado de la calle.

Carranza dijo que los agentes debieron haber entrado antes: Ellos eran más. Él sólo era uno.

El director del Departamento de Seguridad Pública de Texas, Steve McCraw, defendió a su agencia el miércoles, y afirmó que lo importante es que la policía estaba ahí. Se involucraron de inmediato. Contuvieron (a Ramos) en el aula".

El jefe de la Patrulla Fronteriza, Raul Ortiz, no proporcionó una cronología de los hechos, pero señaló en repetidas ocasiones que los agentes tácticos de su departamento que llegaron a la escuela no titubearon. Dijo que actuaron rápidamente para ingresar al edificio, alineándose detrás de un agente que sostenía un escudo.

Queríamos asegurarnos de actuar rápidamente, con presteza, y es exactamente lo que hicieron esos agentes, declaró Ortiz a la cadena Fox News.

Sin embargo, un funcionario policial dijo que, una vez dentro del edificio, los agentes de la Patrulla Fronteriza tuvieron problemas para abrir la puerta del aula y se vieron obligados a llamar a un miembro del personal para que la abriera con llave. El funcionario habló a condición de guardar el anonimato debido a que no estaba autorizado a declarar públicamente sobre la investigación.

El portavoz del Departamento de Seguridad Pública, el teniente Christopher Olivarez, dijo a CNN que los investigadores están tratando de determinar si el aula en verdad estaba cerrada con llave o se encontraba obstruida de alguna manera.

Javier Cazares, cuya hija Jacklyn Cazares fue asesinada durante el tiroteo, dijo que se dirigió a toda prisa a la escuela mientras se producía la masacre. A su llegada vio a dos policías afuera de la escuela y a otros cinco evacuando alumnos. Pero pasaron entre 15 y 20 minutos antes de que llegaran agentes equipados para confrontar al agresor, comentó.

Mientras más padres llegaban al lugar, él y otros presionaban a la policía a que hicieran algo, dijo Cazares. Escuchó unos cuatro disparos antes de que les ordenaran retirarse hacia un estacionamiento.

Muchos de nosotros discutíamos con la policía, diciéndoles: ˜Necesitan entrar, necesitan hacer su trabajo™. Su respuesta fue: ˜No podemos hacer nuestro trabajo porque ustedes están interfiriendo™", relató Cazares.

En cuanto al agente escolar armado, conducía por el lugar pero no se encontraba en el campus en el momento en que Ramos chocó su camioneta, según un funcionario policial que solicitó el anonimato por no estar autorizado a discutir el caso.

Los investigadores han llegado a la conclusión que el agente escolar no se encontraba entre Ramos y la escuela, por lo que no pudo confrontar al agresor antes de que ingresara al edificio, dijo el funcionario policial.

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Bleiberg reportó desde Dallas.