Aún no hay claridad sobre situación de las remesas en Cuba

sobre los 100.

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Las autoridades aseguraron que no tienen dólares para entregar a los ciudadanos y nadie aceptaría una tasa de 24 por un billete por el que podría obtener cuatro veces más.

El flujo de remesas nunca dejó de llegar, dijo a la AP Erich García, un programador especializado en criptomonedas y administrador de páginas de comercio electrónico de 35 años. El cubano con su creatividad ha inventado mecanismos excelentes.

Una de las alternativas que en estos dos años comenzaron a usar los isleños son las criptomonedas: una persona en el extranjero las envía a otra en la isla y ésta lo entrega a un tercero efectivo o en su cuenta bancaria. El mecanismo es popular entre jóvenes y algunos profesionales.

Según García, unos 100.000 cubanos operan criptomonedas y a través de ellas se pueden pagar facturas o comida a domicilio.

Otra posibilidad es lo que García llamó intercambio de favores: alguien afuera del país envía dinero a otras persona en el exterior que tiene fondos en la isla y entrega -a veces a través de un socio y cobrando una comisión- a un tercero en Cuba a nombre del primero.

También está la opción de que parientes en el extranjero compren combos -canastas de alimentos y aseo- a su familia y amigos. Los sobrantes -detergente, café, aceite- suelen ser comercializados entre vecinos.

Asimismo, funcionan como remesas las recargas de teléfono móvil de la compañía estatal ETECSA que alguien realiza vía web desde el extranjero y que una vez recibidas son un activo que se puede transferir.

Para los más formales o que están afuera de Estados Unidos -como España y Canadá- quedan las transferencias bancarias que operan sin ser sancionadas por Washington.

Emprendedores como García se muestran cautelosos sobre el alcance de los anuncios de flexibilización de Biden. Habría que esperar a ver cuáles son las soluciones que ofrecen estas medidas, que no dejan de ser buenas, pero ya hay un mercado que está resolviendo ese problema, indicó.

Impuesto hace seis décadas para presionar un cambio de modelo político en la isla, el embargo tuvo momentos de flexibilización durante la administración de Barack Obama, quien propició un histórico deshielo luego revertido por Trump.

Biden había prometido retomar el camino de Obama y apenas la semana pasada anunció unos tímidos pasos, entre ellos, que se incrementarán los vuelos a la isla, se retomará el programa de reunificación familiar y se permitirá a los emprendedores tener acceso a plataformas de comercio electrónico. También se autorizará nuevamente el envío de remesas por los canales formales.

Según expertos, las iniciativas de Biden podrían tener en general un efecto positivo en las finanzas familiares, al igual que la posibilidad de incrementar los viajes, y distender las relaciones entre Cuba y Estados Unidos en el marco de una profunda crisis de desabastecimiento en la isla que se agudizó con la pandemia.

Las medidas que ha tomado el presidente Biden van a tener un impacto no despreciable a corto y sobre todo a mediano plazo, auguró a AP el economista y profesor de política y relaciones internacionales en Holy Names University en Oakland-California, Arturo López-Levy. Dada la situación tan precaria que tiene la economía cubana debe considerarse un espacio de alivio.

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Andrea Rodríguez está en Twitter: www.twitter.com/ARodriguezAP