Zimbabue inicia conferencia para promover ventas de marfil

Zimbabue dio inicio el lunes a una conferencia internacional para intentar obtener apoyo internacional a su campaña para que se le permita vender sus reservas de marfil incautado.

Zimbabue dio inicio el lunes a una conferencia internacional para intentar obtener apoyo internacional a su campaña para que se le permita vender sus reservas de marfil incautado.

En caso de que la nación del sur de ífrica no reciba permiso para vender sus 130 toneladas de marfil, las cuales tienen un valor estimado de 600 millones de dólares, los funcionarios advierten que podrían retirarse de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES por sus iniciales en inglés).

La conferencia de tres días inició el lunes en el Parque Nacional Hwange, el mayor centro de vida silvestre del país, ubicado en el suroeste de Zimbabue. El encuentro contará con la presencia de representantes de 16 naciones africanas, así como de China y Japón, los principales consumidores de marfil, informaron funcionarios.

Enviados de algunos miembros de la Unión Europea, Gran Bretaña, Estados Unidos y Canadá realizaron la semana pasada un recorrido por las resguardadas reservas en Harare, donde se almacenan los colmillos de elefante, para obtener el apoyo internacional para la venta legal de marfil.

El esfuerzo de Zimbabue por vender este marfil ha resultado controversial y muchos grupos conservacionistas se oponen, asegurando que cualquier venta de marfil alienta la caza furtiva de elefantes.

La conferencia envía una peligrosa señal a los cazadores furtivos y grupos delictivos de que los elefantes son tan sólo un producto, y que el comercio de marfil podría reanudarse, incrementando la amenaza sobre la especie, dijo el lunes en un comunicado una coalición de 50 organizaciones de derechos de animales y vida silvestre de todo el mundo.

A las naciones sudafricanas se les ha permitido en dos ocasiones vender sus reservas de marfil a Japón y China, en 1997 y 2008, y esas ventas limitadas resultaron en un marcado incremento de caza furtiva en todo el continente, aseguró el documento.

Legalizar el comercio de marfil, incluyendo otra venta ˜única™ podría traer consecuencias igualmente desastrosas, aseguraron los grupos.