Legisladora árabe regresa a coalición en Israel

Una legisladora árabe israelí que había renunciado a la coalición de gobierno anunció el domingo que regresaba a la alianza, poniendo fin a una crisis que puso en peligro el mandato del primer mi...

Una legisladora árabe israelí que había renunciado a la coalición de gobierno anunció el domingo que regresaba a la alianza, poniendo fin a una crisis que puso en peligro el mandato del primer ministro Naftali Bennett.

Ghaida Rinawie Zoabi dijo el jueves que renunciaba a la coalición, dejándola con apenas 59 de las 120 bancas del Knéset (parlamento israelí). En ese momento dijo que lo hacía en protesta por las políticas israelíes en torno a Jerusalén y los asentamientos en la Margen Occidental.

Otros dos legisladores del partido de Bennett han abandonado la coalición y se han unido a la oposición encabezada por el ex primer ministro Benjamin Netanyahu.

La renuncia de Rinawie Zoabi despertó la posibilidad de nuevas elecciones parlamentarias menos de un año después de las elecciones en que Bennett ganó el cargo. Pero aun con una coalición de 60 miembros enfrentada a la oposición, será sumamente difícil aprobar leyes.

Recientes hechos de violencia entre israelíes y palestinos han puesto en peligro a la coalición.

Pero el domingo Rinawie Zoabi dio marcha atrás, afirmando que su prioridad es lograr progresos para las necesidades de la sociedad árabe dentro de Israel y evitar que un ultranacionalista de la posición pase a ser ministro a cargo de la policía.

Hizo el anuncio tras reunirse con el ministro de exteriores Yair Lapid, quien escribió en Twitter que ambos tuvieron una conversación abierta y razonable sobre las verdaderas necesidades de la sociedad árabe y que dejaron a un lado sus diferencias.

Como líder de un pequeño partido nacionalista, Bennett dirige una heterogénea coalición de ocho partidos, desde pacifistas izquierdistas que apoyan independencia para los palestinos hasta ultranacionalistas y, por primera vez en la historia de Israel, un partido árabe islamista. Se unieron en junio del año pasado tras cuatro elecciones inconclusas y para evitar un regreso al poder por parte de Netanyahu, quien está enjuiciado por corrupción.