Prevalecen autos viejos en Venezuela; se averían por doquier

un flagrante mal manejo de la economía.

un flagrante mal manejo de la economía.

En 2020, alrededor de nueve de cada 10 familias que una vez fueron de la clase media habían caído en la pobreza, de acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo. Un índice muestra que el ingreso mensual de esos hogares de clase media cayó del equivalente de 830 dólares en 2012 a 195 dólares en 2020.

Muchas de las espaciosas agencias concesionarias que les ofrecían autos nuevos siguen mostrando sus logotipos, pero ahora están vacías o albergan otros negocios. Las que siguen abiertas en la capital se centran en la clase alta. Un concesionario de Ferrari tiene tres coches rojos a la venta, cada uno por más de 400.000 dólares.

Algunos venezolanos usan YouTube para conseguir instrucciones sobre cómo reparar sus vehículos.

En algún lugar en Caracas hay un Honda Civic con un tubo de PVC sirviendo de manguera y un pedazo de madera sosteniendo la batería. Se descompuso en la autopista tras un fin de semana, dejando varados a sus cuatro ocupantes, en traje de baño y forzándolos a improvisar en medio del calor.

Otros aún se las arreglan para conseguir suficiente dinero para contratar a expertos de diversos niveles.

Decenas de mecánicos operan a lo largo de la calle en el barrio donde Ron, el operador del negocio de alquiler de equipo, reparó su camioneta. Ellos mantienen sus herramientas encerradas en edificios cercanos y otros escondites.

Enderson Ramírez, que se especializa en frenos, dijo que algunas personas han aplazado las reparaciones por tanto tiempo que acuden con pastillas de frenos rotas y discos dañados severamente.

Dijo que algunos dueños de vehículos, cuando van a reparar algo, por ejemplo, los frenos traseros, se cohíben de hacer los frenos de adelante porque no les alcanza el presupuesto. Y bueno nosotros costeamos también con ellos. Costeamos la mano de obra porque... si él no hace el trabajo no ganamos nosotros.