Nicolás Maduro retoma programa destinado a la salsa

El presidente Nicolás Maduro retomó el jueves su pasatiempo de conducir un programa de radio y televisión dedicado al género musical conocido como salsa, del que se alejó en medio de años de agu...

El presidente Nicolás Maduro retomó el jueves su pasatiempo de conducir un programa de radio y televisión dedicado al género musical conocido como salsa, del que se alejó en medio de años de aguda crisis política, social y económica.

Estoy muy feliz de haber retomado La Hora de la Salsa y la Alegría, dijo Maduro, quien entre otros instrumentos de percusión toca la conga y el bongo. Mencionó en su programa una iniciativa para promover el talento de nuevos cantantes de salsa en Venezuela y anunció la realización en Caracas de un festival internacional de salsa a partir del 10 de junio.

Hace falta, uno debe tomar espacios en la vida para la tranquilidad y la paz, la alegría, darle espacio a la música, expresó el mandatario, quien acostumbra a tener como música de fondo en sus apariciones públicas los éxitos de Ray Barreto, Adalberto Santiago y suele tener palabras de elogio sobre la carrera musical de figuras como Willie Colón, uno de sus más férreos críticos.

Atendiendo el pedido del tema Plástico, uno de los éxitos de Colón junto al panameño Rubén Blades, Maduro comentó que aunque Rubén, tú no nos entiendas, aunque Rubén tú no nos quieras, aunque Rubén tú nos ofendas; nosotros sí te queremos y sobre todo queremos el espíritu y el contenido de tus canciones a lo largo de años que nos formamos. En sus composiciones Blades ha dejado en evidencia su compromiso continuo con la lucha por la justicia social.

El programa semanal de salsa se difundió por primera vez el 1 de noviembre de 2016, con Maduro frente al micrófono. El gobernante eventualmente se alejó del espacio en momentos que los ánimos se caldeaban una vez más en este país dividido por la política, desembocando en las masivas protestas antigubernamentales de 2017.

Desde el año pasado, en medio de la pandemia de COVID-19, las protestas se redujeron drásticamente, a la par que sus opositores evidencian que han perdido capacidad de movilización y de convocatoria en sus llamados a protestar.

La economía, en tanto, también ha mostrado leves signos de mejoría.

Venezuela -que por cuatro años estuvo sumida en una hiperinflación de cuatro dígitos, signada por un incremento de precios de bienes y servicios en más del 50% al mes- comenzó a disminuir el índice inflacionario el año pasado. Esa desaceleración en parte es atribuida a la decisión de la administración de Maduro de flexibilizar el control de cambio vigente desde 2003, permitiendo la libre circulación del dólar desde mayo 2019.

La desaceleración de los precios, sin embargo, no se ha reflejado en un aumento del poder adquisitivo de los venezolanos en un escenario de sueldos bajos que se fijan en bolívares y precios altos que tienen como referencia su valor en dólares. Se estima que tres cuartas partes de la población venezolana vive con menos de 1,90 dólares al día, considerado el estándar internacional de pobreza extrema.