Chile usará a militares en el control de algunas rutas

El gobierno anunció el lunes el decreto de un estado de emergencia en dos regiones del sur de Chile para utilizar a los militares en el resguardo de carreteras, luego de fracasar en su intento de cre...

El gobierno anunció el lunes el decreto de un estado de emergencia en dos regiones del sur de Chile para utilizar a los militares en el resguardo de carreteras, luego de fracasar en su intento de crear un estado intermedio de excepción al no lograr el apoyo de la coalición política oficialista.

El estado de emergencia permite usar a las fuerzas armadas en situaciones de alteración del orden público, las cuales pueden restringir los derechos de reunión y movilización.

La ministra del Interior, Izquia Siches, hizo el anuncio, y precisó que el estado de emergencia regirá en toda la región de La Araucanía y en dos provincias del Biobío, 600 kilómetros al sur de la capital chilena.

Es evidente que en el último tiempo hemos tenido un aumento de los actos de violencia en las rutas, dijo Siches.

Las fuerzas armadas carecen de preparación en seguridad pública y su armamento es de guerra, no disuasivo.

El estado de emergencia fue usado por el expresidente Sebastián Piñera (2018-2022) en La Araucanía y el Biobío para controlar la violencia. Según el gobierno del presidente Gabriel Boric, esa medida no alcanzó su objetivo.

Boric había anunciado el 3 de mayo que analizaba crear un estado intermedio de excepción para usar a las fuerzas armadas en el resguardo de rutas en ambas regiones, ocasión en que reiteró su rechazo a dictar un estado de emergencia como exigían grupos de conductores de camiones que obstruían la principal ruta chilena.

Sin embargo, el mandatario sólo logró el respaldo de la centroizquierda y de la oposición derechista a su iniciativa de un nuevo estado de excepción constitucional, pero no obtuvo los votos de la coalición oficialista, el Partido Comunista ni el izquierdista Frente Amplio.

El problema de la violencia en ambas regiones se traduce casi a diario en atentados incendiarios y con armas de fuego en zonas con gran población indígena de la etnia mapuche, que exige pacíficamente la restitución de tierras ancestrales, aunque hay varios grupos armados que queman maquinarias y viviendas y que en ocasiones disparan a camioneros. En la zona también hay problemas de robos de madera y narcotráfico, según las autoridades.

La seguridad en el sur y en la capital chilena, unida a una ola inflacionaria que vive el país ”10,5% en doce meses_, son los principales problemas que de momento enfrenta Boric.