Israel investigará incidente en funeral de periodista

La policía israelí anunció el sábado que investigará la conducta de los agentes que la víspera atacaron el funeral de una periodista de Al Jazeera, quienes golpearon a manifestantes con garrotes...

La policía israelí anunció el sábado que investigará la conducta de los agentes que la víspera atacaron el funeral de una periodista de Al Jazeera, quienes golpearon a manifestantes con garrotes e hicieron que los portadores del féretro dejaran caer brevemente el ataúd durante la ceremonia en Jerusalén oriental.

La represión y la propia muerte de la periodista palestino-estadounidense Shireen Abu Akleh, de 51 años, suscitaron la condena de todo el mundo y la petición de investigaciones, incluso por parte de Estados Unidos y Naciones Unidas.

Según testigos, la periodista falleció cuando cubría una redada en la Cisjordania ocupada. Las fuerzas armadas israelíes dicen que pistoleros palestinos estaban en el área en ese momento y que no estaba claro quién hizo el disparo fatal.

En una declaración el sábado, la policía israelí dijo que su comisionado ordenó la apertura de una investigación que podría concluir en los próximos días. La Policía de Israel respalda a sus agentes, pero como organización profesional que busca aprender y mejorar, obtendrá también lecciones del incidente, dijo la declaración.

La policía dice que sus agentes usaron la fuerza cuando centenares de revoltosos trataron de sabotear la ceremonia y causar daños a la policía.

Antes del funeral, decenas de personas trataron de marchar con el féretro desde el hospital hasta una iglesia católica en la vecina Ciudad Vieja. Muchos de los dolientes llevaban banderas palestinas y la multitud empezó a gritar: Sacrificamos nuestra alma y nuestra sangre por ti, Shireen.

Poco después, la policía israelí intervino, empujando y golpeando a los dolientes. A medida que se acercaban, los policías antidisturbios golpearon a los portadores del féretro, haciendo que uno de ellos perdiera el control del ataúd mientras caía al suelo.

El ataque al funeral aumentó la sensación de dolor e indignación causada por la muerte de Abu Akleh, una periodista veterana y bien conocida en el mundo árabe. Ilustra además las profundas sensibilidades relacionadas con Jerusalén oriental. El área, que alberga los lugares sagrados judíos, musulmanes y cristianos más importantes de la ciudad, fue capturada por Israel en la guerra de 1967. Israel reclama toda la ciudad como su capital y se ha anexionado el sector oriental en un hecho que no es reconocido internacionalmente.

Los palestinos reclaman Jerusalén oriental como capital de un futuro Estado independiente.

Los reclamos territoriales de ambas partes se traducen a menudo en violencia, lo que contribuyó a desencadenar el año pasado una guerra de 11 días entre Israel y combatientes de la Franja de Gaza y, más recientemente, a desatar semanas de agitación en el lugar sagrado más delicado de la ciudad.