España anuncia que reabrirá frontera terrestre con Marruecos

Las fronteras terrestres entre Marruecos y los enclaves norteafricanos de Ceuta y Melilla se reabrirán la próxima semana, según informó España el jueves, tras haber estado cerradas durante más d...

Las fronteras terrestres entre Marruecos y los enclaves norteafricanos de Ceuta y Melilla se reabrirán la próxima semana, según informó España el jueves, tras haber estado cerradas durante más de dos años debido a las restricciones del COVID-19 y a las tensiones entre ambos países.

El Ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, dijo a los periodistas que la reapertura comenzará gradualmente a partir del 17 de mayo. Los cruces se limitarán inicialmente a los residentes del espacio Schengen sin pasaporte de Europa y a sus familiares, y se ampliarán a los trabajadores transfronterizos a finales de mes.

Las economías locales de ambos lados de las vallas que separan los diminutos enclaves españoles de Marruecos dependen de los cruces de mercancías y trabajadores.

Madrid y Rabat se esfuerzan por recomponer sus relaciones tras un conflicto de meses centrado en la región del Sáhara Occidental, una antigua colonia española anexionada por Marruecos en 1976. Las tensiones comenzaron a descongelarse a principios de este año después de que España respaldara el plan de Marruecos de conceder más autonomía al Sahara Occidental.

Esta decisión, que supone un cambio en la posición de neutralidad de España respecto al Sáhara Occidental, sorprendió a muchos y provocó el enfado de los principales aliados políticos del gobierno socialista español. Sin embargo, el rey de Marruecos, Mohamed VI, respondió positivamente, devolviendo a la embajadora marroquí en España 10 meses después de su retirada y recibiendo al presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, en una visita a Rabat en abril.

La frontera se abrirá exactamente un año después de que Marruecos relajara sus controles fronterizos en torno al enclave de Ceuta, permitiendo que miles de inmigrantes cruzaran a España. Esta medida fue considerada como una represalia por la decisión de España de permitir que el líder del movimiento independentista del Sáhara Occidental fuera tratado de COVID-19 en un hospital español.

Marruecos se considera fundamental en la lucha contra los grupos radicales yihadistas, así como en la contención del creciente número de inmigrantes africanos que tratan de llegar a Europa huyendo de la violencia y la pobreza en su país.