Biden defiende su presidencia, critica a "ultra-MAGA"

ha sido recurrente en la Casa Blanca en semanas recientes, en momentos en que buscan una reactivación preelectoral entre los demócratas, quienes enfrentan una intensa resistencia de cara a los comic...

ha sido recurrente en la Casa Blanca en semanas recientes, en momentos en que buscan una reactivación preelectoral entre los demócratas, quienes enfrentan una intensa resistencia de cara a los comicios de noviembre.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, dijo el martes que es la frase del presidente.

Es un mensaje aparentemente dirigido a la base apática y dividida del propio partido de Biden, en momentos en que los demócratas tienen dificultades para mantener a sus votantes motivados, así como a otros electores moderados que aún recuerdan con repugnancia la presidencia de Trump.

Pienso que Biden tiene que motivar a su base de cara a las elecciones intermedias. Y nada motiva más a los demócratas que votar contra Trump, dijo el estratega republicano Alex Conant. Trump no está en las boletas este otoño. Pero Biden va a tratar de convencer a los votantes de que sí lo está.

Según Conant, Biden no tiene muchas opciones.

Ellos no van a hacer campaña promoviendo sus logros. No van a hacer grandes y atrevidas promesas políticas, dijo, así que eso sólo les queda proyectar al oponente como un villano y la mejor forma de hacerlo es asociarlo con Trump.

Para los demócratas, que tienen control unificado de Washington, ir en contra del partido minoritario es riesgoso, y el mismo Biden admite que los votantes tienden a culpar a quienes están en el poder por el estado de los asuntos nacionales.

Pero la Casa Blanca cree que los republicanos les han ayudado, en la forma del plan de 11 puntos del senador Rick Scott, dado a conocer a finales de febrero, que impondría un aumento ligero de impuestos a muchos de los estadounidenses de menores ingresos, al tiempo que abre las puertas para recortes a programas como el Seguro Social y Medicare.

El plan, que fue diseñado como un anteproyecto de agenda de gobierno para cuando los republicanos retomen el poder, ha sido rechazado por muchos dentro el partido, incluyendo el líder de la minoría en el Senado, Mitch McConnell.