Rusia: Patriotismo e intranquilidad en el Día de la Victoria

Banderas soviéticas rojas y listones militares negros con anaranjado se despliegan en ciudades y pueblos de Rusia. Los vecindarios organizan conciertos. Grupos de veteranos colocan flores en los monu...

Banderas soviéticas rojas y listones militares negros con anaranjado se despliegan en ciudades y pueblos de Rusia. Los vecindarios organizan conciertos. Grupos de veteranos colocan flores en los monumentos de la Gran Guerra Patriótica, como se le conoce a la Segunda Guerra Mundial en el país.

A primera vista, los preparativos para las celebraciones del lunes por el Día de la Victoria, que conmemora el triunfo sobre la Alemania nazi en 1945, parecen los mismos de siempre.

Pero este año el estado de ánimo es muy distinto, porque una vez más las tropas rusas están luchando y muriendo en el campo de batalla.

Y esta guerra, que se encuentra en su 11ma semana, se lleva a cabo en la vecina Ucrania, una campaña que el gobierno ruso ha dicho falsamente que es contra nazis.

El orgullo y patriotismo que suelen vincularse con el feriado más importante de Rusia, en el que un enorme contingente de soldados y equipamiento militar desfilan por la Plaza Roja, se está mezclando con aprehensión e intranquilidad por lo que podría traer el Día de la Victoria de este año.

Algunos rusos temen que el presidente Vladimir Putin use la fecha para declarar que lo que el Kremlin ha dicho que es una operación militar especial en Ucrania sea ahora una guerra a gran escala, con una amplia movilización de tropas para reforzar a las fuerzas rusas.

No recuerdo una época en que el feriado del 9 de mayo fuese anticipado con tanta ansiedad, escribió el historiador Ivan Kurilla en Facebook.

El director de inteligencia de Ucrania, Kyrylo Budanov, dijo que Moscú prepara ese plan secretamente. Por su parte, el secretario de Defensa de Gran Bretaña, Ben Wallace, dijo a LBC Radio que Putin estaba estableciendo las bases para poder decir: ˜Miren, esta es ahora una guerra contra nazis, y lo que necesito es más gente™".

El Kremlin negó tener esos planes, calificando esos reportes de falsos y absurdos.

Al preguntarle el viernes The Associated Press si los rumores de una movilización podrían opacar las festividades por el Día de la Victoria, el portavoz de Putin, Dmitry Peskov, dijo que nada ensombrecerá el día sagrado, el día más importante" para los rusos.

Sin embargo, grupos defensores de los derechos humanos reportaron un repunte en el número de llamadas de personas que preguntan sobre las leyes en torno a la movilización y sus derechos en caso de que se les ordene sumarse a las fuerzas armadas.

Las preguntas acerca de quién puede ser convocado y cómo han comenzado a llegar a gran escala a través de nuestra línea telefónica de ayuda sobre los derechos de los reclutas y las fuerzas armadas, dijo Pavel Chikov, fundador del grupo de ayuda jurídica Agora, en la aplicación de mensajes Telegram.

La televisión estatal rusa ha redoblado la retórica patriótica. Al anunciar la operación militar el 24 de febrero, Putin declaró que su objetivo era la desmilitarización de Ucrania para eliminar lo que se considera es una amenaza militar a Rusia por parte de neonazis.

En un comentario televisivo reciente se dijo que las palabras de Putin no eran algo abstracto ni un eslogan y se elogió el éxito de Rusia en Ucrania, a pesar de que las tropas de Moscú se han estancado y sólo han logrado avances mínimos en las últimas semanas.

Ucrania ”que tiene un presidente judío democráticamente electo que perdió a familiares en el Holocausto” y Occidente han dicho que las declaraciones son una fachada ficticia para un descarado acto de agresión.

Pero muchos rusos que reciben una dosis constante de narrativa oficial han vitoreado a sus tropas, comparándolas con nuestros abuelos que combatieron a los alemanes.

El apoyo popular en Rusia a la guerra en Ucrania es difícil de medir en un país que ha reprimido constantemente a los periodistas en los últimos años, en el que se han cerrado medios independientes y donde la televisión estatal tiene una influencia dominante.

Una encuesta reciente por el respetado Centro Levada, un organismo independiente, halló que el 82% de los rusos siguen preocupados por la campaña militar en Ucrania. A la gran mayoría ”el 47%” les preocupa la muerte de civiles y de soldados rusos en la guerra, al igual que la devastación y el sufrimiento. Sólo el 6% de las personas a las que les preocupa la guerra dijeron estar inquietas por la presunta presencia de nazis y fascistas en Ucrania.

Una parte significativa de la población está horrorizada, e incluso los que respaldan la guerra se encuentran en un estado psicológico belicoso permanente de pesadilla perpetua, dijo el analista político Andrei Kolesnikov en un comentario reciente.