Deforestación en Amazonia brasileña rompe récords para abril

La deforestación detectada en la Amazonía brasileña rompió todos los récords para el mes de abril y eso siguió a récords similares en enero y febrero, reflejando una preocupante alza de la dest...

La deforestación detectada en la Amazonía brasileña rompió todos los récords para el mes de abril y eso siguió a récords similares en enero y febrero, reflejando una preocupante alza de la destrucción en un estado en la profundidad de la selva.

Alertas satelitales de deforestación para abril afectaron a más de 1.000 kilómetros cuadrados (casi 400 millas cuadradas), la mayor cifra para ese mes en siete años de registros y 74% más que en el mismo mes en el 2021, que era la marca previa.

Es la primera vez que las alertas de deforestación han superado 1.000 kilómetros cuadrados durante un mes en la temporada de lluvias, que va desde diciembre hasta abril.

El número en abril da miedo. Debido a la lluvia, es tradicionalmente el mes con menos deforestación, dijo Suely Araújo, especialista de política pública en el Observatorio Climático, una red de grupos ambientales, en comentarios a la Associated Press.

Los datos provienen del sistema de monitoreo Deter de la agencia espacial brasileña y se corresponden con los primeros 29 días de abril. Las cifras para el mes completo estarán disponibles la próxima semana.

Datos previos de Deter mostraron 430 kilómetros cuadrados de deforestación en enero, más del cuádruple del nivel para el mismo mes el año pasado. En febrero, alcanzó 199 kilómetros cuadrados, un aumento de 62% respecto a un año atrás.

La Amazonía es la mayor selva tropical en el mundo y un enorme sumidero de carbono. Existen amplias preocupaciones de que su destrucción no solamente soltaría a la atmósfera cantidades enormes de carbono, complicando aún más las esperanzas de frenar el cambio climático, sino que lo colocaría más allá de un punto de inflexión tras el cual gran parte de la selva comenzaría el proceso irreversible de degradación a una sabana tropical.

El estado de Amazonas lideró la deforestación en abril, superando a Pará y Mato Grosso por apenas segunda vez. Eso es especialmente preocupante, pues el estado está en lo profundo de la selva y ha permanecido prístino comparativamente con áreas en el llamado arco de deforestación usadas para agricultura y ganadería.

Amazonas es aún un estado muy preservado. Si la deforestación estalla ahí, vamos a perder el control de una región que está fuera de la región tradicional de deforestación, dijo por teléfono Araújo, ex reguladora federal del ambiente en Brasil, en una conversación telefónica.