Israel: policía entra a Al-Aqsa tras reanudación de visitas

La policía de Israel entró el jueves a un conflictivo lugar sagrado en Jerusalén para desalojar a manifestantes palestinos tras la reanudación de las visitas de judíos luego de una pausa con moti...

La policía de Israel entró el jueves a un conflictivo lugar sagrado en Jerusalén para desalojar a manifestantes palestinos tras la reanudación de las visitas de judíos luego de una pausa con motivo de un feriado musulmán.

En las últimas semanas, el recinto de la mezquita de Al-Aqsa ha sido escenario de varios enfrentamientos. La mezquita, ubicada en la Ciudad Vieja de Jerusalén, es el tercer lugar más sagrado del islam, y está construida es el sitio más sagrado para los judíos, que lo conocen como Monte del Templo porque albergó dos de sus templos en la antigí¼edad. Además, está en el centro del conflicto entre israelíes y palestinos.

Con la reanudación de las visitas el jueves, docenas de palestinos se congregaron allí y corearon Dios es el más grande. Los choques se produjeron cuando la policía trató de arrestar a uno de los inconformes. Los agentes dispararon balas recubiertas de goma en la explanada mientras algunos palestinos se refugiaban dentro de la mezquita. Más tarde, pudo verse a la policía dentro de un acceso al templo.

La policía dijo que actuó en respuesta a los gritos de incitación y al lanzamiento de piedras de docenas de personas, y reportó que un agente sufrió heridas leves. La Media Luna Roja palestina apuntó que dos palestinos fueron trasladados a un hospital tras haber sido golpeados con bastones.

Pero a diferencia de choques anteriores, testigos palestinos dijeron que, en un primer momento, no hubo indicios de lanzamiento de piedras. Algunos de los que se refugiaron dentro en la mezquita comenzaron a arrojarlas cuando los policías ingresaron en ella. Los testigos hablaron bajo condición de anonimato por motivos de seguridad.

La fundación islámica que administra el sitio apuntó que la policía arrestó a alrededor de 50 palestinos y que unos 600 judíos visitaron el complejo. La situación volvía a estar tranquila a media mañana.

Según acuerdos informales conocidos como statu quo, los judíos pueden visitar el complejo pero no pueden rezar en él. En los últimos años, las visitas, que cuentan con escolta policial, se han incrementado y muchos rezan de forma discreta, lo que enoja tanto a palestinos como a la vecina Jordania, que es el custodio del sitio. Desde hace tiempo, los palestinos temen que Israel planee apropiarse del lugar o dividirlo.

Israel dice que está comprometido a mantener el statu quo y acusa al grupo insurgente islamista Hamas de incitar la reciente ola de violencia.

Las visitas, en su mayoría de judíos nacionalistas y religiosos, se reanudaron el jueves tras 10 días suspendidas por el final del ramadán, el mes sagrado de ayuno de los musulmanes, y el feriado del Eid al-Fitr.

El jueves se celebra también el Día de la Independencia de Israel, y en los últimos días grupos marginales pidieron a los fieles judíos que lo celebrasen ondeando la bandera israelí en el lugar. La iniciativa fue ampliamente difundid por los palestinos en las redes sociales, junto a llamados para enfrenar cualquier exhibición de ese tipo.

Un colectivo judío compartió en internet un video que parecía mostrar a un grupo de visitantes cantando el himno israelí mientras la policía sacaba escoltado a un niño con una bandera de Israel alrededor de los hombros. La grabación parecía auténtica.

La Ciudad Vieja está en Jerusalén Este, que fue capturado por Israel en la Guerra de los Seis días en 1967 junto con Cisjordania y la Franja de Gaza. Los palestinos quieren esos tres territorios para su futuro estado.