Ucrania repele ataques rusos, sigue la lucha por Azovstal

Las fuerzas ucranianas dijeron el jueves que frenaron ataques rusos en el este y recuperaron el control de algunos territorios, mientras Moscú trató de obstaculizar el envío de armas occidentales a...

Las fuerzas ucranianas dijeron el jueves que frenaron ataques rusos en el este y recuperaron el control de algunos territorios, mientras Moscú trató de obstaculizar el envío de armas occidentales a Ucrania con ataques a estaciones ferroviarias y otros objetivos clave en las líneas de suministro en todo el país.

En la planta metalúrgica de Azovstal, en Mariúpol, continuaban la batalla por el último reducto de la resistencia en la arrasada portuaria, según el ejército de Kiev. Un funcionario ruso negó que sus tropas estén asaltando el complejo, pero el comandante de la principal unidad militar ucraniana en el lugar afirmó que los soldados de Moscú habían entrado en los terrenos del complejo.

Con el apoyo de la aviación, el enemigo reanudó la ofensiva para tomar el control de la planta, señaló el Estado Mayor ucraniano, que agregó que las tropas rusas estaban tratando de destruir unidades ucranianas.

Al oeste de Mariúpol, las fuerzas ucranianas lograron algunos avances en la frontera de las regiones sureñas de Jersón y Mykolaiv, donde las tropas del Kremlin estarían tratando de lanzar una contraofensiva, y frenaron 11 ataques en las regiones de Donetsk y Luhans, dijo el ejército.

Cinco personas fallecieron y al menos 25 más resultaron heridas en ataques sobre varias ciudades del este en las últimas 24 horas, explicaron funcionarios ucranianos.

El Ejército ruso señaló que usó misiles lanzados desde mar y aire para destruir instalaciones eléctricas en cinco estaciones ferroviarias de diversos puntos de Ucrania, y llevó a cabo ataques aéreos y de artillería contra bastiones de soldados y depósitos de munición y combustible. Videos publicados en redes sociales dejaban entrever que también se atacó un puente.

El ministro ucraniano de Exteriores, Dmytro Kuleba, acusó a Rusia de recurrir a tácticas terroristas con misiles a fin de propagar el miedo en toda Ucrania.

En respuesta a los ataques, el presidente del país, Volodymyr Zelenskyy, dijo en su discurso nocturno en video que Se responderá a todos estos crímenes, de forma legal y bastante práctica, en el campo de batalla.

La oleada de ataques se produjo mientras Rusia se prepara para celebrar el Día de la Victoria el 9 de mayo, en el que se conmemora el triunfo de la Unión Soviética sobre la Alemania nazi. El mundo estará pendiente para ver si el presidente ruso, Vladimir Putin, aprovecha la ocasión para declarar la victoria en Ucrania o para expandir lo que califica de operación militar especial.

Una declaración de guerra permitiría que Putin implementase una ley marcial y movilizase a reservistas para compensar la enorme cantidad de bajas entre sus tropas.

El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, restó importancia a las especulaciones calificándolas de disparates.

En tanto, Bielorrusia, desde donde las tropas rusas iniciaron parte de su invasión terrestre, anunció el miércoles el inicio de ejercicios militares. Un alto funcionario ucraniano dijo que su país estará listo para actuar en caso de que Bielorrusia se sume al conflicto.

El Ministerio de Defensa de Gran Bretaña señaló en su reporte diario sobre la guerra que no espera que estas maniobras supongan una amenaza para Ucrania, pero apuntó que Moscú podría emplearlos para retener a las fuerzas ucranianas en el norte, impidiendo que se movilicen para la batalla por el Donbás, la región industrial del este de Ucrania que se ha convertido en el objetivo principal del Kremlin.

Los ataques contra la infraestructura ferroviaria tenían la intención de entorpecer la entrega de armas de Occidente, manifestó el portavoz del Ministerio de Defensa de Rusia, el mayor general Igor Konashenkov. El ministro de Defensa, Sergei Shoigu, señaló que Occidente está llenando a Ucrania de armas.

Un alto funcionario estadounidense de Defensa, que habló bajo condición de anonimato para discutir las evaluaciones del Pentágono, dijo que a pesar de que Moscú ha intentado atacar infraestructuras vitales en las inmediaciones de la ciudad de Leópolis, enfocándose en vías de tren, no ha habido un impacto perceptible en las tareas de reabastecimiento de Ucrania. Leópolis, cerca de la frontera con Polonia, ha sido un importante punto de tránsito para las armas suministradas por la OTAN.

Las armas que han ingresado a Ucrania ayudaron a sus fuerzas a frustrar el avance inicial de Rusia para capturar Kiev y parece indudable que tendrán un papel fundamental en la batalla por el Donbás.

Ucrania ha instado a Occidente a aumentar el envío de armamento antes de ese enfrentamiento potencialmente decisivo.

Además de proveer armas, Europa y Estados Unidos han tratado de castigar a Moscú con sanciones. La presidenta de la Comisión Europea, el brazo ejecutivo de la UE, pidió el miércoles al bloque de 27 países que prohíba las importaciones de petróleo ruso, una fuente crucial de ingresos para el Kremlin.

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Anna informó desde Zaporiyia, Ucrania. Los periodistas de The Associated Press Yesica Fisch en Zaporiyia, Inna Varenytsia y David Keyton en Kiev, Yuras Karmanau en Leópolis, Mstyslav Chernov en Járkiv, Lolita C. Baldor en Washington y reporteros en otras partes del mundo, contribuyeron a este despacho.