Casi 2.800 vuelos fueron cancelados o demorados debido a la fuerte tormenta invernal que apabulló al noreste de Estados Unidos y que causó estragos en el transporte.

Aunque las aerolíneas reanudaron sus operaciones, los restos de la tormenta causaron problemas. Delta dijo que la nieve obstaculizaba las operaciones en LaGuardia y Newark.

El aeropuerto con más problemas era el de Newark Liberty International, con 260 vuelos cancelados y 48 demorados, según el servicio de monitoreo aéreo FlightAware. El de LaGuardia tenía 177 vuelos cancelados y 30 demorados; el John F. Kennedy tiene 46 vuelos cancelados y 40 demorados.

El Aeropuerto Dulles International de Washington tenía 128 vuelos cancelados y cinco demorados, con lo que es el tercer aeropuerto con más problemas del país. Reagan National tenía 124 vuelos cancelados. El de Baltimore/Washington International tenía 74 vuelos cancelados y 4 demorados.

United Airlines, propiedad de United Continental Holdings Inc., fue la aerolínea que más cancelaciones padeció, pues tiene centros de operación tanto en Newark Liberty como en Washington Dulles. La línea aérea ya tiene más de 200 vuelos cancelados para el martes, la mayoría de ellos de la línea regional United Express en el aeropuerto Washington Dulles.

Muchos aeropuertos ahora tienen que lidiar con enormes montículos de nieve que obstaculizan sus pistas. En el Aeropuerto de LaGuardia, por ejemplo, había por lo menos cuatro puertas de embarque de Delta Air Lines que quedaron totalmente inaccesibles debido a la nieve.

La tormenta arrojó nieve desde la costa del Golfo hasta New England, con acumulaciones casi sin precedentes desde Washington DC hasta la ciudad de Nueva York.

Por lo menos 31 personas murieron como resultado del temporal ya sea por accidentes viales, inhalación de monóxido de carbono o por sufrir paros cardiacos cuando paleaban nieve.