Polonia cortará con el crudo ruso; Alemania alerta sobre gas

Polonia anunció medidas el miércoles para poner fin a las importaciones de petróleo ruso para finales de 2022, y Alemania activó un aviso por el suministro de gas natural y pidió a su población ...

Polonia anunció medidas el miércoles para poner fin a las importaciones de petróleo ruso para finales de 2022, y Alemania activó un aviso por el suministro de gas natural y pidió a su población que conserve energía en un indicio del aumento de las tensiones económicas en Europa por al guerra de Rusia en Ucrania.

Polonia ya ha reducido en gran medida su dependencia del crudo ruso, explicó su primer ministro, Mateusz Morawiecki.

Morawiecki señaló en una conferencia de prensa que Varsovia pondrá en marcha el plan más radical entre las naciones europeas para alejarse de las fuentes de energía rusas.

En la víspera, el país anunció la prohibición de las importaciones de carbón ruso. Morawiecki espera que finalicen en mayo.

El mandatario dijo que Polonia tomará medidas para ser independiente de los suministros de Moscú y pidió a los demás países de la Unión Europea que se alejen" de los combustibles fósiles rusos. Polonia alega que el dinero de las exportaciones de petróleo y gas está alimentando la maquinaria de guerra rusa y que esto debe terminar.

Morawiecki instó además a la Unión Europea a gravar todos los hidrocarburos importados desde Rusia para que el comercio sea justo.

Polonia ha dado pasos para reducir su dependencia del gas ruso. Construyó una terminar de gas licuado en Swinoujscie, que está siendo ampliada, donde recibe envíos de Qatar, Estados Unidos y Noruega, entre otros exportadores. Además, está previsto que a finales de año se inaugure un nuevo gasoducto báltico que llevará gas desde Noruega.

En Alemania, el gobierno anunció el miércoles la activación del nivel de alerta temprana para el suministro de gas y pidió a los consumidores que ahorren energía ante la preocupación de que Rusia pueda cortarlo a menos que se le pague en rublos.

Las naciones occidentales han rechazado la exigencia de Moscú de cobrar en su moneda alegando que socavaría las sanciones impuestas al Kremlin por la invasión del país vecino.

El ministro alemán de Economía, Robert Habeck, señaló que se trata de una medida de precaución y que, por el momento, Rusia sigue cumpliendo sus contratos. Pero pidió tanto a empresas como a clientes particulares del país que empiecen a reducir su consumo de gas.

Ha habido varias declaraciones del lado ruso de que si esto (los pagos en rublos) no ocurre, el suministro se cortará, dijo a reporteros en Berlín, agregando que se espera que Moscú presente las nuevas normas para el pago del gas el jueves. Para estar preparados para esta situación, hoy he activado el nivel de alerta temprana.

Habeck, quien también es ministro de Energía y vicecanciller, señaló que este es el primero de los tres niveles de alerta y que supone la formación de un equipo de crisis dentro de su ministerio que reforzará el monitoreo del estado de los suministros.

BDEW, la asociación alemana de la industria energética, aplaudió la medida gubernamental.

Aunque todavía no hay escasez, es necesario que todos los implicados tengan una hoja de ruta clara en el caso de que se interrumpa el suministro", explicó su presidenta, Kerstin Andreae. Esto significa que tenemos que hacer preparativos concretos ahora para las fases de emergencia, porque si se corta el suministro las cosas ocurrirán rápido".

La Unión Europea, por su parte, no ha respaldado una prohibición total de las importaciones energéticas desde Rusia. Además del hecho de que el bloque depende de los combustibles fósiles rusos para que sus economías funcionen, muchos estados miembro y funcionarios comunitarios temen que el veto pueda ser contraproducente ya que Moscú podría vender su producción, especialmente el petróleo, a terceros países y posiblemente a un precio más elevado.

Pese a esto, en las últimas semanas, Alemania y otros países de la UE han dado pasos concretos para reducir su dependencia de los combustibles fósiles rusos debido a la guerra en Ucrania.

De media, en los últimos años en Alemania importábamos el 55% de nuestro gas desde Rusia, y ahora se ha rebajado ya al 40%, apuntó Habeck. Berlín has firmado acuerdo con varios proveedores de gas natural licuado, que se envía a otros países vecinos y luego se bombea a Alemania.

Según Habeck, los depósitos de gas alemanes están actualmente a alrededor del 25% de su capacidad.

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Jordans informó desde Berlín. El periodista de The Associated Press Samuel Petrequin en Bruselas contribuyó a este despacho.