Naciones de la UE se rehúsan a comprar gas ruso en rublos

El amago del presidente Vladimir Putin de hacer que los países hostiles a Rusia paguen los envíos de gas natural ruso en rublos de ahora en adelante tuvo el jueves una recepción inamistosa entre la...

El amago del presidente Vladimir Putin de hacer que los países hostiles a Rusia paguen los envíos de gas natural ruso en rublos de ahora en adelante tuvo el jueves una recepción inamistosa entre las naciones de la Unión Europea.

No creo que alguien en Europa sepa en realidad cómo son los rublos, dijo el primer ministro esloveno Janez Jansa. Nadie pagará en rublos.

Si las expresiones de otros fueron menos categóricas, se redujeron a lo mismo, desde las del canciller alemán Olaf Scholz hasta las del primer ministro italiano Mario Draghi, quien como extitular del Banco Central Europeo sabe de divisas.

Esta semana, Putin planteó que, debido a las sanciones occidentales contra el Kremlin y el congelamiento de activos rusos, esos países estaban de hecho marcando una línea sobre la confiabilidad de sus monedas, socavando la confianza en esas monedas.

Así que, en lugar de euros y dólares, Putin quiere que le paguen el gas ruso en rublos.

Los economistas dijeron que la medida parece un intento para apuntalar al rublo, que se ha derrumbado frente a otras divisas desde que Rusia invadió Ucrania el 24 de febrero y los países occidentales respondieron imponiendo sanciones de gran alcance contra Moscú.

Sin embargo, la exigencia de Putin modificaría esencialmente los contratos y los anularía, dijeron diversos gobernantes europeos durante la primera jornada de su cumbre de la UE.

Lo que hemos aprendido hasta ahora se reduce al hecho de que hay contratos fijos en todas partes, en los que la moneda con la que se paga también forma parte del contrato, señaló Scholtz. Esos son los puntos de partida desde los que tenemos que trabajar.

Draghi simplemente dijo que si Putin impone el plan, lo consideramos una violación a los contratos vigentes.

Y debido a los altos precios del gas, el primer ministro belga Alexander De Croo incluso vio posibilidades en la propuesta, aunque no las que pretende Moscú.

En cualquier caso, si se modifica un elemento de un contrato, podemos conversar sobre una amplia gama de asuntos, incluido el precio, dijo De Croo.

El amago del presidente ruso tiene peso porque la UE importa el 90% del gas natural que utiliza para generar electricidad, brindar calefacción a las casas y abastecer a la industria, y Rusia le aporta casi el 40%.

Debido a los problemas del rublo a causa de las estrictas sanciones económicas, Putin echará mano de cualquier soporte financiero a su alcance. Le ordenó al banco central ruso que elabore un procedimiento para que los compradores de gas natural adquieran rublos en Rusia.

Sin embargo, algunos analistas han manifestado dudas de que el plan funcione.