AP Fotos: La guerra en Ucrania obliga a más despedidas

Una vez más, las lágrimas corrieron por las mejillas, las manos se movieron de un lado a otro y las voces pronunciaron palabras de despedidas no deseadas, cuando la incesante guerra rusa contra Ucra...

Una vez más, las lágrimas corrieron por las mejillas, las manos se movieron de un lado a otro y las voces pronunciaron palabras de despedidas no deseadas, cuando la incesante guerra rusa contra Ucrania obligó el martes a más refugiados a huir de sus hogares.

Las imágenes captadas por los fotógrafos de The Associated Press en el 27mo día del conflicto reflejan el dolor y la tristeza tanto de los que se van como de los que se quedan.

En la ciudad sureña de Odesa, una mujer y su hijo pequeño, que luchan por mantener la compostura, miran por la ventanilla de un tren que parte mientras en el andén la abuela de la mujer, con un pañuelo de papel pegado a la cara, les dice adiós.

En la ciudad occidental de Leópolis, un hombre con barba coloca su mano en el exterior de la ventanilla del tren, mientras un niño pequeño llora desde el otro lado momentos antes de que se separen.

Una mujer que ha huido de Ucrania está sentada entre una multitud de refugiados tras llegar a una estación de tren en Polonia, sosteniendo la cabeza con la mano y con los ojos mirando al espacio con resignación.

Para muchos de los desplazados, su primera parada dentro de Ucrania es Leópolis, una ciudad occidental con un rico patrimonio cultural que hasta ahora se ha mantenido al margen de los combates.

Los residentes de la ciudad han dado una cálida bienvenida a los desplazados y les han animado a familiarizarse con su nuevo hogar. El martes, la Filarmónica Nacional de Leópolis hizo una presentación en directo de un coro en el centro de la ciudad.

En uno de los bares de la ciudad cuelga un gastado saco de boxeo con la cara del presidente ruso Vladimir Putin.

La mayoría de los más de 3,5 millones de refugiados que huyen de Ucrania son mujeres y niños, ya que los hombres de entre 18 y 60 años, en edad de combatir, tienen prohibido abandonar el país.

Una fotografía de AP del martes muestra a un combatiente camuflado sentado en su puesto en la golpeada ciudad nororiental de Járkiv. Un arma larga descansa sobre su regazo, y una de sus manos se apoya cerca del gatillo mientras la otra lleva un cigarrillo a su boca.

En otro lugar de Járkiv, se puede ver a varios soldados acostados en una hilera de camas sin zapatos y con las armas a un lado, algunos ocupados en sus teléfonos móviles y otros durmiendo la siesta durante un merecido descanso.