Arabia Saudí reporta ataques hutíes a plantas de energía

Los rebeldes hutíes yemeníes realizaron el domingo de madrugada una ronda de ataques con drones y misiles a Arabia Saudí dirigidos contra una planta de gas natural licuado, una desalinizadora de ag...

Los rebeldes hutíes yemeníes realizaron el domingo de madrugada una ronda de ataques con drones y misiles a Arabia Saudí dirigidos contra una planta de gas natural licuado, una desalinizadora de agua, una instalación petrolera y una central eléctrica, según medios estatal saudíes.

Los ataques no causaron víctimas, según la coalición militar de liderazgo saudí que combate en Yemen, aunque dañaron vehículos y viviendas civiles en la zona.

La ofensiva era una nueva escalada en los ataque transfronterizos hutíes contra Arabia Saudí. Las conversaciones de paz siguen estancadas, y el conflicto que ha arrasado buena parte de Yemen desde 2015 continúa.

Yehia Sarie, vocero de los rebeldes hutíes con apoyo iraní, dijo que el grupo había emprendido una amplia y gran operación militar al corazón de Arabia Saudí, sin dar más detalles.

La coalición militar dijo haber frustrado un ataque a una planta de gas licuado en un complejo petroquímico en el puerto de Yanbu, en el Mar Rojo, gestionado por Saudi Arabian Oil Co., más conocida como Aramco. En un primer momento no estaba claro si la planta había sufrido algún daño.

La extensión de los daños no estaba clara. La agencia oficial de noticias saudí compartió varias imágenes de camiones de bomberos arrojando agua con mangueras sobre grandes llamas, así como autos destrozados y cráteres en el suelo, supuestamente provocados por ataques con drones y misiles.

El Consejo de Cooperación del Golfo, una institución con sede en Arabia Saudí, invitó a los dos bandos a reunirse en Riad para negociar el fin de los combates, una oferta rechazada de plano por los hutíes, que exigieron que las conversaciones se celebraran en un país neutral.

Las negociaciones se han estancado desde que los hutíes intentaron tomar la localidad petrolera de Marib, uno de los últimos bastiones del gobierno yemení con apoyo saudí en el norte del país.

La brutal guerra de Yemen estalló en 2015 después de que los hutíes, un grupo chií respaldado por Irán, tomaron la capital del país, Saná, y buena parte del norte. Arabia Saudí, que miraba con recelo a la presencia iraní en su frontera, lanzó junto con otros países árabes una devastadora campaña de bombardeos para expulsar a los hutíes y restituir al gobierno con reconocimiento internacional.

El conflicto ha alcanzado un violento punto muerto en el que Arabia Saudí y sus aliados no logran decidir la guerra a su favor. Los ataques aéreos de la coalición saudí han diezmado infraestructuras y alcanzado objetivos civiles en Yemen como hospitales y banquetes de boda, lo que ha provocado críticas internacionales generalizadas.

La guerra ha creado una de las peores crisis humanitarias del mundo. Un reporte reciente de Naciones Unidas estimó que cientos de miles de personas han muerto y millones se han visto desplazadas como resultado del conflicto.