Comienza juicio contra asociada de pandilla MS-13

Un jurado federal en Estados Unidos escuchará los alegatos iniciales el lunes en el juicio a una mujer de Long Island acusada de atraer a cuatro jóvenes al sitio donde fueron asesinados por más de ...

Un jurado federal en Estados Unidos escuchará los alegatos iniciales el lunes en el juicio a una mujer de Long Island acusada de atraer a cuatro jóvenes al sitio donde fueron asesinados por más de una decena de miembros de la pandilla MS-13.

La fiscalía dice que Leniz Escobar ayudó a orquestar la masacre de 2017 como socia adolescente de la pandilla antes de decir que fue víctima de una emboscada. Escobar se declaró inocente de cargos de asociación para delinquir por el cuádruple asesinato que los fiscales describieron como un frenesí horripilante de violencia con machetes, cuchillos y ramas en un parque en Central Islip.

MS-13 había estado tratando de ajustar cuentas, dice la fiscalía, y pensaba que las jóvenes víctimas eran miembros de una pandilla rival, 18th Street Gang. Las familias de las víctimas han negado que alguno de ellos haya sido pandillero.

Los fiscales han dicho que Escobar, que tenía 17 años entonces, estaba tratando de congraciarse con la MS-13 y alertó a sus miembros sobre el lugar donde estaban las víctimas en un área boscosa. Bajo las reglas de la MS-13, los asesinatos habían sido preautorizados por los líderes de la pandilla, dijeron los fiscales, y los participantes en la violencia podían ganan membresía o ascender en las filas de la pandilla.

Las autoridades dijeron que Escobar más adelante lanzó su celular desde un vehículo en marcha, así como la tarjeta SIM que había sido sacada y dañada a tal punto que la policía no pudo recuperar su contenido.

Adicionalmente, Escobar se deshizo de la ropa ensangrentada que vistió la noche de los asesinatos, escribieron los fiscales en un documento a la corte.

MS-13, conocida también como La Mara Salvatrucha, recluta a adolescentes de El Salvador y Honduras, aunque muchos de los miembros nacieron en Estados Unidos. La pandilla está acusada de decenas de asesinatos desde enero del 2016 en una vasta sección de Long Island.