Argentina crea fondo de trigo para luchar contra inflación

El gobierno argentino aumentó la retención de exportaciones a la soja y las harinas y creó el Fondo de Estabilización del Trigo como medidas para luchar contra la inflación, según lo publicado e...

El gobierno argentino aumentó la retención de exportaciones a la soja y las harinas y creó el Fondo de Estabilización del Trigo como medidas para luchar contra la inflación, según lo publicado en el boletín oficial del Estado en la madrugada del sábado. Sostuvo que es consecuencia de la invasión rusa a Ucrania, que elevó los precios de los alimentos.

Por su parte, los empresarios del sector aceitero y de la soja se opusieron terminantemente a la medida.

El presidente Alberto Fernández anunció las medidas el viernes por la noche. Así la retención de la exportación a productos derivados de la soja y las harinas pasará del 31% al 33%, establece el boletín oficial. La medida regirá hasta el 31 de diciembre.

Este es consecuencia del aumento sostenido del precio de los alimentos que se aceleró exponencialmente con la invasión de la Federación Rusia a Ucrania, que ha impactado fuertemente en el precio del trigo, maíz, girasol y sus derivados señala el Boletín Oficial de la República Argentina . Y tiene como fin la estabilización de los precios internos de productos esenciales para la alimentación de la población así como garantizar un volumen adecuado a las necesidades de abastecimiento del mercado interno, fomentando una mayor producción de estos bienes, señala.

Estamos defendiendo a las y los consumidores argentinos sin perjudicar a nuestras y nuestros productores. En esta crisis reforzamos nuestro compromiso con la seguridad alimentaria, puntualizó en rueda de prensa el sábado el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca argentino, Julián Domínguez, quien calificó las medidas como temporales y aseguró que tienen la intención de garantizar la previsibilidad a los productores.

En el mismo decreto se crea un fondo fiduciario público denominado Fondo Estabilizador del Trigo Argentino, con objeto de estabilizar el costo de la tonelada de trigo que usan los molinos del país, para producir pan cuyo precio se ha disparado en las últimas semanas en el país sudamericano.

Domínguez explicó que Fernández solicitó estabilizar el precio del trigo a valores prebélicos mientras duren las consecuencias del aumento a causa de esta guerra y desacoplar el precio argentino de los precios internacionales, señalando que el valor del cereal aumentó un 37% como consecuencia del conflicto Ucrania-Rusia en el país. El aumento se trasladó al precio de la harina y consecuentemente al pan y a todos los derivados del trigo.

El objetivo es cuidar a los consumidores y que estas medidas no perjudique a los productores argentinos, enfatizó en varias ocasiones.

Domínguez señaló que se registró una cosecha récord de trigo y uno de las más altas de maíz, y aspiramos a que la cosecha 22/23 sea de un nuevo récord de producción en la Argentina.

La crisis mundial nos afecta pero refuerza el compromiso con la seguridad alimentaria global produciendo más y de una manera sustentable, enfatizó Domínguez.

La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) rechazó categóricamente la medida al considerar que atenta contra la industrialización de la soja en el país.

"El gobierno desincentiva las exportaciones y castiga el empleo industrial, dijo, y añadió que estudia la posibilidad de recurrir a la justicia contra el decreto.

El presidente de la Asociación de la Cadena de Soja Argentina, Luís Zubizarreta, declaró a medios locales que la medida supone quitar competitividad al sector que más potencial tiene en Argentina.

Fernández anunció el viernes por la noche medidas especiales para contener la inflación en el país, que se situó en febrero en 4,7% y en un 8,8% en lo que va de año. Los economistas pronostican que en marzo la inflación esté por encima del 5%.

El mandatario también anunció el viernes una mesa de acuerdo con distintos sectores productivos para la próxima semana.

Los anuncios se producen poco después de que Fernández recibiera el respaldo del Congreso para renegociar la deuda de 45.000 millones de dólares que el país mantiene con el Fondo Monetario Internacional (FMI).