Palestinos con vínculos ucranianos siguen de cerca la guerra

y ahora ven cómo se desarrolla otra en Ucrania, donde muchas de ellas tienen seres queridos.

y ahora ven cómo se desarrolla otra en Ucrania, donde muchas de ellas tienen seres queridos.

Oksana al-Astal dice que casi no ha dormido desde que empezó la guerra. Sus padres, ambos octogenarios, viven en una aldea donde escasean los alimentos, los medicamentos y la electricidad. Cada vez que regresa a casa del trabajo en su clínica, la ginecóloga los llama para ver si están vivos.

"Los ataques aéreos son constantes, mis padres tienen que ocultarse en sótanos húmedos y fríos, dice. No hay luz ni calefacción ni electricidad. Es aterrador.

Ella sabe cómo es eso, ya que fue a vivir en Gaza con su esposo palestino en 2008. Han vivido tres guerras entre Israel y el gobierno de la milicia Hamas. En cada una de ellas, Israel realizó olas de incursiones aéreas que decía eran contra blancos militares, pero que mataban a cientos de civiles en el pequeño territorio donde viven 2 millones de palestinos.

He presenciado la muerte de adultos y niños. He visto casas destruidas, ambulancias que parten a la carrera, bombas que caen sobre hospitales y lo que sucede a la gente después de eso, dijo.

Muchos palestinos tienen lazos con Rusia y Ucrania que se remontan a los años en que la Unión Soviética defendía su causa y les ofrecía becas y otras oportunidades. Los palestinos están divididos en cuanto a la guerra, algunos expresan apoyo a Rusia contra los países occidentales que siempre han respaldado a Israel.

En las redes sociales muchos han aprovechado un tuit del presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy quien en mayo del año pasado se declaró horrorizado por los ataques palestinos con cohetes a Israel. Dicen que pasó por alto las cifras desiguales de muertos en la guerra, en la que murieron 260 palestinos, incluidos 66 niños y 40 mujeres. Trece civiles, incluidos dos niños, y un soldado fueron las bajas israelíes.

Otros palestinos han expresado solidaridad con los padecimientos de los civiles ucranianos. Un puñado de familias han enarbolado la bandera ucraniana sobre sus casas, mientras otras izan la rusa.

También los israelíes están divididos en torno al conflicto, y su gobierno camina sobre la cuerda floja en su intento de mediar.

La familia al-Astal siempre ha izado la bandera azul y amarilla de Ucrania frente a su casa. Es una tradición que recuerda cuando el esposo de Oksana, Raed, un neumólogo, estudió en la ciudad ucraniana de Sumy. Allí conoció a Oksana, hija de uno de sus profesores.

Cada vez que van a Ucrania, como el verano pasado, su suegro le da una nueva bandera para asegurar que no se decolore bajo el sol de Gaza. Sus tres hijos recuerdan con cariño esos viajes y Oksana dice que están preocupados por los niños con los que jugaban en Ucrania.

Motaz al-Halabi, que estudió medicina en Ucrania y regresó a Gaza en 2001 con su esposa ucraniana, ayudó a organizar la evacuación de ucranianos de Gaza durante la guerra del año pasado. Dice que hay unos 1.400 ucraniano-palestinos en Gaza. Antes eran 2.000. Muchos se han sumado al éxodo del territorio, que sufre un bloque egipcio-israelí desde que Hamas tomó el poder en 2007.

Hemos pasado por todas las guerras aquí y nunca nos fuimos, dice Nataliya Harb, que se mudó a Gaza en 1998 con su esposo palestino.

Hace unos días miraba nerviosamente un noticiero desde Ucrania junto con otras dos compatriotas suyas en una casa en Gaza donde la luz se cortaba a cada rato. Todas llevaban el pelo cubierto por el velo palestino y el vestido largo que usan la mayoría de las mujeres en Gaza.

La situación era muy difícil para los niños, dijo. Sabemos lo que significa la palabra ˜guerra™, lo que significa ˜cohete caído™, lo que significa ˜niños corriendo™.