AP explica: la ríspida historia de Argentina y el FMI

El Senado argentino trata un proyecto de ley que autoriza al gobierno del presidente Alberto Fernández a refinanciar la deuda por unos 45.000 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional...

El Senado argentino trata un proyecto de ley que autoriza al gobierno del presidente Alberto Fernández a refinanciar la deuda por unos 45.000 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional, con el cual Argentina mantiene una dependiente y a la vez tirante relación desde hace décadas.

La aprobación de la iniciativa, que ya tiene el aval de la Cámara de Diputados y lograría luz verde en el Senado pese a las fuertes discrepancias en el seno de la coalición gobernante, busca que el país sudamericano evite la caída en un eventual cese de pagos, tan frecuentes en su historia, que desestabilice aún más su frágil economía.

¿EN QUÉ CONSISTE EL ACUERDO DE REFINANCIACIí“N CON EL FMI?

Luego de largas y difíciles negociaciones, el gobierno de Fernández cerró el 3 de marzo un acuerdo con el FMI que reemplaza al de 2018, suscrito durante el gobierno del presidente Mauricio Macri (2015-2019). El nuevo programa de Facilidades Extendidas permitirá refinanciar la deuda con el organismo, que asciende a unos 45.000 millones de dólares.

¿POR QUÉ SE CONSIDERA QUE ES UN PRÉSTAMO RÉCORD?

Originalmente el acuerdo del gobierno de Macri contemplaba un préstamo por unos 50.000 millones de dólares, que se amplió ese año a unos 57.000 millones. Pero finalmente Argentina recibió 45.000 millones por decisión de Fernández. Pese a ese recorte es el préstamo más alto en la historia de los créditos acordados entre el FMI y el país.

¿QUÉ SUPONE ESTE NUEVO ACUERDO PARA REFINANCIAR LA DEUDA?

Por el acuerdo de 2018 Argentina enfrenta vencimientos de pagos en 2022 y 2023 por unos 19.000 millones de dólares y 20.000 millones respectivamente, que no puede pagar. Con el nuevo entendimiento esos vencimientos serán solventados con desembolsos del FMI. Argentina gozará de un periodo de gracia de cuatro años y medio para pagar la deuda, lo que implica comenzar a hacerlo a partir de 2026 y hasta 2034.

¿CUíNDO SE HARí EFECTIVO EL ACUERDO?

Una vez que el Parlamento apruebe la ley que está en debate, el directorio del FMI puede respaldar el acuerdo para que entre en vigor. La ley debe ser aprobada antes del 22 de marzo, cuando el país debe desembolsar 2.800 millones de dólares para los cuales no tiene fondos propios.

¿HAY CONSENSO POLíTICO SOBRE EL ACUERDO CON EL FMI?

El pacto genera rechazo en filas oficialistas y opositoras. Dentro del oficialismo el sector de centroizquierda que responde a la vicepresidenta y exmandataria Cristina Fernández (2007-2015) es muy contrario al FMI porque considera que sus políticas de ajuste han perjudicado a la economía y acentuado la pobreza, que hoy afecta a más de 40% de la población. La izquierda también lo rechaza mientras que la coalición de centroderecha Juntos por el Cambio -a la que pertenece Macri- tampoco lo ve con buenos ojos porque obliga a cumplir un programa económico que no resolvería problemas crónicos. Además, teme el costo político de un ajuste a largo plazo.

¿PELIGRA LA APROBACIí“N DE LA LEY?

La aprobación estaría asegurada porque la mayor parte de la clase política considera que no hacerlo conduciría a Argentina a un nuevo cese de pagos dañando aún más su frágil economía.

¿CUíL ES LA DEFENSA QUE HACE EL GOBIERNO DEL ACUERDO?

El gobierno sostiene que, además de evitar el cese de pagos, el pacto lograría la acumulación de reservas internacionales, la estabilidad fiscal y un fortalecimiento monetario. Afirma que no conllevará un recorte de las jubilaciones ni una reforma laboral y tampoco inhibirá la incipiente recuperación económica. Pero con el acuerdo Argentina se compromete a reducir la inflación y el déficit fiscal. El objetivo es lograr un déficit primario del 2,5% del Producto Interno Bruto en 2022, del 1,9% en 2023 y de 0,9% en 2024, según uno de los memorandos incluidos en el acuerdo. También incluye 10 revisiones del organismo que se realizarán de manera trimestral.

¿CUíNDO SE INICIARON LAS RELACIONES ENTRE ARGENTINA Y EL FMI?

Argentina ingresó formalmente al FMI en 1956, durante el gobierno militar de Pedro Eugenio Aramburu (1955-1958), que recibió un primer préstamo por unos 75 millones de dólares. Desde entonces, gobiernos democráticos y dictatoriales han recurrido al organismo de crédito para obtener préstamos y diseñar su política económica pese a ciertos momentos de tensión como los ocurridos durante la década de 1990, bajo la presidencia de Carlos Menem (1989-1999).

¿CUíNDO SE AGUDIZí“ EL RECHAZO SOCIAL HACIA EL FMI?

Durante el gobierno de Fernando de la Rúa (1999-2001) Argentina recibió un nuevo desembolso millonario que acarreó la obligación de alcanzar un déficit cero en un contexto de crisis, lo que derivó en un cese de pagos histórico, la caída del gobierno y un periodo de desestabilización y aguda pobreza que incrementó el rechazo social al organismo. El país recibió dos ayudas posteriores a la renuncia de De la Rúa en 2002 y 2003.

¿CUíNDO SE PRODUJO EL DISTANCIAMIENTO CON EL FMI?

En 2006, luego de renunciar a firmar un nuevo acuerdo de financiación dos años antes, el presidente Néstor Kirchner (2003-2007) -antecesor y fallecido marido de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner- quiso terminar con la dependencia de Argentina con el organismo y pagó en una sola vez la deuda contraída por unos 9.500 millones de dólares, tras lo cual se interrumpieron las revisiones que hacía el organismo al país.

¿Cí“MO HA SIDO LA ÚLTIMA ETAPA?

En 2016, bajo el gobierno de Macri, Argentina aceptó de nuevo las revisiones anuales del FMI. Dos años después, en medio de una crisis monetaria, se concretó el acuerdo que garantizó el préstamo que hoy se pretende refinanciar. Un informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso basado en datos del FMI indica que Argentina es actualmente el principal deudor, con más de 29% del total de los 146.450 millones de dólares que el Fondo mantiene como stock de préstamos.