ONU: guerra en Yemen deja 47 niños muertos o heridos en 2022

Al menos 47 niños fueron asesinados o heridos en Yemen en los dos primeros meses de 2022 debido al recrudecimiento de los combates entre las fuerzas gubernamentales y los rebeldes hutíes, dijo un fu...

Al menos 47 niños fueron asesinados o heridos en Yemen en los dos primeros meses de 2022 debido al recrudecimiento de los combates entre las fuerzas gubernamentales y los rebeldes hutíes, dijo un funcionario de Naciones Unidas el sábado.

Yemen convive con la guerra civil desde 2014, cuando los hutíes, que cuentan con el respaldo de Irán, tomaron la capital, Saná, y gran parte del norte del país, obligando al gobierno a huir, primero al sur y después a Arabia Saudí.

Una coalición encabezada por Riad entró en el conflicto en marzo de 2015, apoyada por Estados Unidos y Emiratos írabes Unidos, para tratar de devolver el poder al presidente Abed Rabbo Mansour Hadi.

Los combates se han intensificado desde el inicio de 2022 luego de que la coalición saudí reforzó su ayuda a las fuerzas terrestres gubernamentales para frenar una ofensiva hutí de un año sobre la ciudad de Marib, en el centro del país. Los enfrentamientos se han agravado también en otros lugares del país más pobre del mundo árabe.

La violencia ha seguido aumentando este año y, como siempre, los niños son los primeros y los que más perjudicados", dijo Philippe Duamelle, representante de UNICEF en el país. Solo en los dos primeros meses de este año, se reportó que 47 niños fueron asesinados o heridos en varios lugares en Yemen".

El funcionario de la agencia de Naciones Unidas para la infancia pidió tanto a las partes beligerantes como a quienes las respaldan que protejan a los civiles, especialmente a los menores cuya seguridad, bienestar y protección deben salvaguardarse en todo momento.

Según Duamelle, 10.200 niños han perdido la vida o sufrieron heridas en la guerra en los últimos siete años pero apuntó que la cifra real podría ser mucho mayor.

En los últimos años, el conflicto se ha convertido en una guerra regional por delegación con más de 150.000 víctimas mortales, de las cuales más de 14.500 eran civiles, de acuerdo con los datos de 2022 de Armed Conflict Location & Event Project.

Además, ha generado la peor crisis humanitaria del mundo.