ONU llama a facciones libias a abstenerse de violencia

La máxima funcionaria de las Naciones Unidas para Libia llamó el viernes a las facciones en el país a abstenerse de violencia y llegar a un acuerdo sobre una estrategia para el futuro. Libia está ...

La máxima funcionaria de las Naciones Unidas para Libia llamó el viernes a las facciones en el país a abstenerse de violencia y llegar a un acuerdo sobre una estrategia para el futuro. Libia está sumida de nevo en divisiones, con dos gobiernos rivales reclamando el poder luego de gestiones tentativas de unidad en el último año luego de una década de guerra civil.

Stephanie Williams, asesora especial de la ONU para Libia, invitó a los legisladores a nombrar un comité de 12 miembros que trabajaría para superar la trabazón política.

La solución a la crisis de Libia no está en la formación de gobiernos rivales y transiciones perennes, dijo Williams en Twitter. Los libios tienen que acordar una forma consensual de progreso que dé prioridad a preservar la unidad y la estabilidad del país.

Legisladores en la ciudad oriental de Tobruk juramentaron un gabinete de transición el jueves, con Fathi Bashagha como su primer ministro. Ese gobierno busca remplazar el del primer ministro AbdulHamid Dbeibah, basado en Trípoli.

Dbeibah fue nombrado en un proceso encabezado por la ONU en febrero del 2021 con la condición de que él guiaría el país hasta la celebración de elecciones, que debían haberse realizado en diciembre. La votación no se hizo, lo que desató los esfuerzos para reemplazarle por Bashagha.

Dbeibah mantiene que solamente le entregará el poder a un gobierno electo y ha propuesto un plan de cuatro puntos para realizar simultáneamente elecciones parlamentarias y un referéndum sobre enmiendas constitucionales a finales de junio.

El nombramiento de Bashagha, un poderoso exministro del interior de la ciudad occidental de Misrata, es parte de una hoja de ruta que incluye también enmiendas constitucionales y fija una fecha para elecciones en un plazo de 14 meses.

La demora de las elecciones fue un duro golpe a las gestiones internacionales para poner fin a una década de caos en la nación.