Rusia cerca puertos de Ucrania, refugiados suman un millón

Más de un millón de personas han huido de Ucrania tras la invasión rusa, en el éxodo de refugiados más rápido del siglo, según dijo el jueves Naciones Unidas. Las fuerzas rusas siguieron bombar...

Más de un millón de personas han huido de Ucrania tras la invasión rusa, en el éxodo de refugiados más rápido del siglo, según dijo el jueves Naciones Unidas. Las fuerzas rusas siguieron bombardeando la segunda ciudad más grande del país, Járkiv, y asediaban dos puertos estratégicos.

La cifra de refugiados proporcionada por la ONU a The Associated Press se alcanzó el miércoles y supone que más del 2% de la población ucraniana se ha visto expulsada del país en menos de una semana. La evacuación masiva era patente en Járkiv, donde residentes desesperados por escapar de los proyectiles abarrotaban la estación de tren de la ciudad y abarrotaban los trenes, a veces sin saber a dónde se dirigían.

Durante la noche, periodistas de Associated Press en Kiev oyeron al menos una explosión antes de que empezaran a circular videos de aparentes ataques a la capital. Los objetivos no estaban claros en un primer momento.

Un comunicado del estado mayor de las fuerzas armadas de Ucrania no mencionó los ataques en la capital y se limitó a decir que las fuerzas rusas se estaban reagrupando y tratando de alcanzar las afueras al norte de la ciudad.

El avance sobre Kiev no ha sido muy organizado y ahora están más o menos atorados, dijo a AP en Moscú el analista militar Pavel Felgenhauer.

En un discurso grabado en vídeo, el presidente, Volodymyr Zelenskyy, pidió a los ucranianos que mantuvieran la resistencia. Prometió que los invasores no tendrían ni un momento de tranquilidad y describió a los soldados rusos como niños confundidos que han sido utilizados.

El aislamiento de Moscú se profundizó cuando la mayor parte del mundo se alineó contra él en las Naciones Unidas para exigirle que se retire de Ucrania. Y el fiscal de la Corte Penal Internacional abrió una investigación sobre posibles crímenes de guerra.

La economía rusa ya está acusando el golpe y podría haber una crisis política grave si el presidente de Rusia, Vladimir Putin, no encuentra la forma de terminar la guerra deprisa, indicó Felgenhauer.

No hay dinero de verdad que gastar para librar esta guerra", dijo, añadiendo que si Putin y el Ejército no logran terminar esta campaña muy rápido y con victoria, están en un problema.

Con combates en múltiples frentes en todo el país, el Ministerio de Defensa británico indicó que Mariúpol, una ciudad de gran tamaño a orillas del Mar de Azov, estaba rodeada por las fuerzas rusas, mientras que la situación de otro puerto vital, Jersón, una ciudad de astilleros en el Mar Negro con 280.000 habitantes, seguía sin estar clara.

El Ejército ucraniano dijo en su comunicado que las fuerzas rusas no lograron el principal objetivo de capturar Mariúpol y no mencionó Jersón.

Las fuerzas rusas dijeron haber tomado el control total de Jersón, lo que la convertiría en la ciudad más grande tomada hasta ahora. Pero un alto funcionario de defensa de Estados Unidos lo puso en duda.

Nuestra opinión es que Jersón es una ciudad muy disputada, dijo el funcionario, quien habló a condición de guardar el anonimato.

La oficina de Zelenskyy dijo a The Associated Press que no podía comentar sobre la situación de Jersón mientras los combates continuaran.

Pero el alcalde de Jersón, Igor Kolykhaev, señaló que los soldados rusos estaban en la ciudad y acudieron al ayuntamiento municipal. Dijo que les pidió que no dispararan a los civiles y que permitieran a los equipos recoger los cadáveres de las calles.

No tenemos fuerzas ucranianas en la ciudad, sólo civiles y gente aquí que quiere vivir, dijo en un comunicado publicado en Facebook.

El alcalde de Mariúpol, Vadym Boychenko, comentó que los ataques en esa localidad habían sido implacables.

Ni siquiera podemos quitar a los heridos de las calles, de las casas y de los apartamentos, ya que los bombardeos no cesan, dijo, según lo citó la agencia de noticias Interfax.

Rusia informó de sus bajas militares por primera vez desde que comenzó la invasión la semana pasada, diciendo que casi 500 de sus soldados han muerto y casi 1.600 han resultado heridos. Ucrania no reveló sus propias pérdidas militares, pero informó que habían fallecido más de 2.000 civiles, una afirmación que no pudo ser verificada de forma independiente.