Rusia apunta a zonas urbanas, Biden promete consecuencias

El presidente de Ucrania condenó la escalada de ataques rusos contra ciudades abarrotadas como una descarada campaña de terror, mientras que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, advirtió que...

El presidente de Ucrania condenó la escalada de ataques rusos contra ciudades abarrotadas como una descarada campaña de terror, mientras que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, advirtió que si el líder ruso no paga un precio por la invasión, la agresión no se limitará a un país.

Nadie perdonará. Nadie olvidará, prometió el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy tras el derramamiento de sangre del martes en la plaza central de Járkiv, la segunda ciudad más grande del país, y del letal bombardeo sobre una torre de televisión en la capital.

El mandatario describió el ataque a la plaza como terrorismo al descubierto y un crimen de guerra.

El ataque a Járkiv continuaba el miércoles, mientras Rusia decía que estaba lista para reanudar las conversaciones sobre la guerra con funcionarios ucranianos en la noche. Un ataque ruso golpeó el cuartel general de la inteligencia y policía regional ucraniana en la ciudad, según el servicio estatal de emergencias en Ucrania, que informó de tres heridos.

El ataque arrancó el tejado y dejó la última planta en llamas. Partes del inmueble de cinco plantas aparecían esparcidas en las calles próximas, según videos y fotos publicados por el servicio de emergencias.

Biden empleó su primer discurso sobre el Estado de la Unión para resaltar la determinación una revitalizada alianza de Occidente que ha tomado medidas para reabastecer de armas al ejército ucraniano y paralizar a la economía rusa por medio de sanciones. Las sanciones, afirmó, han dejado al presidente de Rusia, Vladimir Putin, más aislado en el mundo de lo que ha estado nunca.

A lo largo de nuestra historia hemos aprendido esta lección: Cuando los dictadores no pagan el precio por su agresión, provocan más caos, declaró Biden. Siguen avanzando y los costos y amenazas para Estados Unidos y para el mundo continúan aumentando.

Mientras Biden hablaba, un convoy de 64 kilómetros (40 millas) de cientos de tanques rusos y otros vehículos avanzaba despacio hacia Kiev, una ciudad de casi tres millones de personas. Occidente temía que el contingente formara parte de un intento de Putin de derrocar al gobierno e instaurar un régimen afín al Kremlin.

Las fuerzas rusas también redoblaron su asalto sobre otras ciudades y pueblos, incluidos los estratégicos puertos de Odesa y Mariupol en el sur.

Al amanecer del séptimo día de guerra, Rusia se veía cada vez más aislada, afectada por sanciones que han golpeado su economía y dejado al país prácticamente sin amigos, salvo por unos pocos países como China, Bielorrusia y Corea del Norte.

El mayor banco de Rusia, Sberbank, anunció el miércoles su retirada de los mercados europeos por el endurecimiento de las sanciones de Occidente.

Mientras continuaban los combates, la situación humanitaria empeoraba. Unas 660.000 personas han huido de Ucrania y muchas más se han refugiado bajo tierra.

El número de muertos no estaba claro, ya que ni Rusia ni Ucrania daban cifras de tropas caídas. La oficina de derechos humanos de Naciones Unidas dijo haber registrado 136 muertes de civiles. Era probable que la cifra real fuera mucho mayor.

Un funcionario occidental de inteligencia alto rango estimó que 5.000 soldados rusos habían muerto o sido capturados en la mayor guerra por tierra registrada en Europa desde la II Guerra Mundial.

Muchos expertos militares temen que Rusia pueda estar cambiando de táctica. La estrategia de Moscú en Chechenia y Siria fue emplear artillería y bombardeos aéreos para pulverizar ciudades y acabar con la resolución de los combatientes rivales.

El Ministerio británico de Defensa dijo haber registrado un aumento en los ataques aéreos y de artillería rusos sobre zonas urbanas en los dos últimos días. También señaló que Járkiv y Mariupol estaban cercadas por fuerzas rusas y que según los reportes las tropas habían llegado al centro de una tercera ciudad, Jersón. El Ministerio ruso de Defensa dijo que habían tomado Jersón, aunque no fue posible confirmarlo.

___

Isachenkov y Litvinova informaron desde Moscú; Karmanau informó desde Lviv, Ucrania. Mstyslav Chernov en Mariupol, Ucrania; Sergei Grits en Odesa, Ucrania; Robert Burns, Zeke Miller y Eric Tucker en Washington; Francesca Ebel, Josef Federman y Andrew Drake en Kiev; Lorne Cook en Brusels; y otros periodistas de AP en todo el mundo contribuyeron a este despacho.