Chile sube pensiones a los más vulnerables

Chile subió las pensiones más bajas hasta la línea de la pobreza y aumentó los favorecidos del 60% al 90% de los adultos mayores más vulnerables, luego de una votación unánime el miércoles en ...

Chile subió las pensiones más bajas hasta la línea de la pobreza y aumentó los favorecidos del 60% al 90% de los adultos mayores más vulnerables, luego de una votación unánime el miércoles en la Cámara de Diputados.

Los 122 diputados presentes en la cámara aprobaron subir las pensiones básicas que promedian los 130.000 pesos (160 dólares), a 185.000 pesos (230 dólares), monto estimado como la línea de la pobreza en el país sudamericano. Los senadores habían aprobado el lunes último el proyecto, también en forma unánime.

A la fecha alrededor de 1,5 millones de mayores de 65 años recibían una pensión con cargo al Estado, cifra que aumentará a 2,2 millones de personas pertenecientes a los sectores más vulnerables de la población y la mayoría recibirá su primer pago incrementado a fines de febrero próximo. Las restantes 700.000 personas adicionales favorecidas la tendrán a partir de agosto, precisó el ministro de Hacienda, Rodrigo Cerda.

Agregó que esta es una de las reformas (de pensiones) más importantes, tal vez de los últimos 40 años, junto con la reforma que hizo la presidenta (Michelle) Bachelet en 2008, cuando la mandataria creó un Pilar Solidario que favoreció con jubilaciones al 60% más vulnerable.

El proyecto que permitió el incremento en el monto y número de favorecidos, conocido como Pensión Garantizada Universal (PGU), fue presentado en diciembre último, a 10 días de la segunda vuelta electoral presidencial en la que el diputado izquierdista Gabriel Boric se impuso con un 55,6% de los sufragios sobre el 44% obtenido por el ultraderechista José Antonio Kast. El presidente electo ha prometido subir las jubilaciones más bajas hasta los 250.000 pesos (unos 310 dólares). El costo de la reforma de pensiones bordeará 0.98% del PIB.

El Congreso también aprobó un proyecto que introdujo cambios tributarios para financiar la PGU, incluidos una reducción o eliminación de exenciones y nuevos impuestos que incluyen las ganancias bursátiles y a bienes de lujo, que considera los automóviles con un valor superior a los 50.000 dólares, a helicópteros, aviones privados y a yates, exceptuados los usados por deportistas del rubro.