Deportistas en el centro de la guerra cultural sobre vacunas

que el resto de la población.

que el resto de la población.

Vivimos en un mundo en el que nos hemos alejado realmente de una serie central de hechos, agrega Lebowitz. Ninguno de esos deportistas es inmune a toda la información que les llega de todo el mundo, ni inmune a las divisiones que tenemos.

Aunque figuras como Irving, Rodgers y Djokovic están en el centro de la conversación, pudieran no estarla guiando. Las vacunas contra el COVID, en su breve existencia, han entrado aceleradamente al grupo elite de asuntos culturales y políticos divisivos: cosas sobre las que la gente tiende a escoger una posición y la mantiene, sin importar lo que suceda.

Mark Harvey, profesor de la Universidad de Saint Mary en Kansas y autor de Celebrity Influence: Politics, Persuasion and Issue-based Advocacy, dice que esos son los asuntos en los que la gente famosa pudiera tener la menor influencia.

El tipo de asuntos en los que ellos no son realmente influyentes son los asuntos tradicionalmente divisorios, explica Harvey. Las celebridades no van a cambiar la opinión de nadie sobre el aborto o las armas de fuego. Para la mayoría de la gente, esto (el coronavirus) se ha vuelto parte de lo que es un asunto divisorio.

Las voces bien conocidas se vuelven entonces otra cosa: herramientas de amplificación, opiniones usadas más como leña para discusiones existentes en lugar de agentes reales de influencia.