Francia: no habrá cárcel para británico en caso de migrante

Una corte francesa halló culpable el jueves a un ex soldado británico de poner en peligro la integridad de una niña afgana de 4 años por tratar de sacarla de un sórdido campamento de refugiados en...

Una corte francesa halló culpable el jueves a un ex soldado británico de poner en peligro la integridad de una niña afgana de 4 años por tratar de sacarla de un sórdido campamento de refugiados en Calais para llevarla a sus familiares en Gran Bretaña, pero desestimó un cargo más grave y le aplicó una multa en suspenso.

Fue un castigo simbólico, y en cierta manera una victoria, para Lawrie, quien ha pedido disculpas por lo que calificó de una decisión "irracional". El caso ilustró el choque entre la solidaridad y el derecho en medio de la crisis de migrantes europea.

"La justicia francesa envió un mensaje hoy", dijo luego de conocer el veredicto. "Cuando hay compasión en el corazón, la compasión gana".

La sala, repleta de gente solidaria con los migrantes, estalló en aplausos.

Lawrie recibió como único castigo una multa suspendida de 1.000 euros (1.090 dólares). Eso significa que no tiene que pagarla, pero le queda un antecedente penal en Francia. Las penas máximas en su caso eran cinco años de cárcel y 30.000 euros de multa.

Lawrie, un ex limpiador de alfombras y ex soldado de la zona de Leeds, Inglaterra, ayudaba a los migrantes como voluntario cuando la policía francesa lo atrapó en la frontera el 24 de octubre con Bahar Ahmadi oculta con su osito de peluche en un compartimiento de su camioneta.

Poco antes del juicio, Lawrie apareció con la niña en brazos en una conferencia de prensa en el norte de Francia para pedir que lo comprendieran.

"Lo que ven aquí es una vida malgastada. Vive en un campamento de refugiados", dijo Lawrie a la prensa mientras Bahar sonreía tímidamente para las cámaras. "La gente dice que es contrabando... Yo estaba rescatando a esta niña".

Pero reconoció que fue una decisión equivocada de su parte.

"Lo lamento, no volveré a hacerlo", dijo.

Bahar vivía con su padre en el campamento de Calais, sumergido en el lodo, donde se encuentran al menos 4.200 migrantes que tratan de llegar a Gran Bretaña. La niña y su padre asistieron al juicio.