Muere Vicente Fernández, gigante de música regional mexicana

Vicente Fernández, una leyenda internacional de la música regional mexicana, murió la mañana del domingo a los 81 años en un hospital de Jalisco, el estado cuna del mariachi y el que lo vio nacer...

Vicente Fernández, una leyenda internacional de la música regional mexicana, murió la mañana del domingo a los 81 años en un hospital de Jalisco, el estado cuna del mariachi y el que lo vio nacer, informaron familiares.

Fue un honor y un gran orgullo compartir con todos una gran trayectoria de música y darlo todo por su público, dijo su familia en la cuenta oficial de Instagram de Fernández. Gracias por seguir aplaudiendo, gracias por seguir cantando. El mensaje terminaba con el hasgtag #ChenteSigueSiendoElRey, en alusión a su apodo Chente y a una de las más famosas canciones de mariachi.

Los familiares indicaron que Fernández falleció el domingo a las 6:15 a.m. De momento no se habían anunciado los planes para su funeral.

En agosto de 2021, Fernández sufrió una caída grave por la que requirió ser hospitalizado y posteriormente conectado a un respirador. A partir de ahí sus dolencias físicas fueron en aumento y no pudo recuperarse.

Transmito mi pésame a familiares, amigos y millones de admiradores de Vicente Fernández, símbolo de la canción ranchera de nuestro tiempo, conocido y reconocido en México y en el extranjero, escribió en Twitter el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador.

Fernández, que inmortalizó canciones como El rey, Volver, volver y Lástima que seas ajena, fue galardonado con tres Grammy y nueve Latin Grammy, el más reciente a mejor álbum de música ranchera/mariachi por A mis 80™s en noviembre. También fue reconocido como Persona del Año de la Academia Latina de la Grabación en 2002.

Un 12 de diciembre se va Vicente Fernández, que tantas mañanitas cantó a La Guadalupana, lamentó Alejandra Frausto, secretaria de Cultura de México, destacando la coincidencia del deceso y el día de la Virgen de Guadalupe. Un millón de mariachis acompañen tu camino, añadió en su cuenta oficial de Twitter.

No dejaremos de aplaudir, escribió Enrique Alfaro, gobernador de Jalisco tras postear en sus redes sociales una foto con el cantante.

Fernández, también conocido como El rey y El charro de Huentitán, vendió más de 50 millones de discos y apareció en más de 30 películas. Su huella como abanderado de la música popular tradicional es indeleble, convirtiéndose con el paso de los años en uno de sus intérpretes más característicos.

A las afueras del hospital donde falleció, comenzaron a llegar el domingo algunos seguidores que portaban fotografías con el cantante o que incluso se atrevían a improvisar una canción ante las cámaras de la prensa.

En sus últimos años tuvo toda una serie de afecciones de salud. En 2021 fue hospitalizado por una infección renal y por una caída en su rancho en la que se lesionó las cervicales. En 2012 fue sometido a una compleja cirugía en la que le extirparon casi la mitad del hígado a causa de un tumor, y un año después tuvo una trombosis pulmonar. En marzo de 2015 le operaron tres hernias formadas durante el proceso de recuperación de la cirugía hepática.

En abril de 2016, se despidió de los escenarios con el concierto Un azteca en el Azteca, en un abarrotado Estadio Azteca en la Ciudad de México, ante cerca de 85.000 espectadores que viajaron desde el norte de México así como Estados Unidos, Colombia y otros países de Latinoamérica para esta histórica presentación.

Vicente Fernández Gómez nació el 17 de febrero de 1940 en el pueblo de Huentitán El Alto en el estado occidental de Jalisco. Pasó la mayor parte de su niñez en el rancho de su padre, Ramón Fernández, a las afueras de Guadalajara. Solía decir que el sueño de ser artista se realizó gracias al apoyo de su madre, Paula Gómez de Fernández, quien era ama de casa y lo alentó a aprender la música folclórica además de llevarlo mucho al cine para ver películas de la Época de Oro del cine mexicano cuando soñaba ser como Pedro Infante.

A los 14 años ganó un concurso amateur de una televisora en Guadalajara y desde entonces empezó a presentarse en bares y restaurantes. La fama le llegó en 1966, cuando tras la muerte de Javier Solís, otro grande de la música regional, la empresa CBS México (hoy Sony Music) lo contrató y grabó Perdóname y Palabra del Rey, sus primeros éxitos.

En la década de 1970 debutó en el cine con la película Tacos al carbón y se apuntó un éxito con La Ley del Monte de 1976, cuya banda sonora, también interpretada por Fernández, fue igualmente popular, incluyendo la canción homónima que se convirtió en uno de sus temas más característicos.

Fernández estaba casado con María del Refugio Abarca Villaseñor, con quien procreó a Vicente Jr., Gerardo y Alejandro, además de adoptar a su única hija, Alejandra. Alejandro Fernández es también un astro de la música regional mexicana, un talento que se extendió a sus hijos Alex y Camila Fernández.