Lío conyugal destapa corrupción política en Bolivia

Valeria Rodríguez denunció que su exesposo Antonio Parada retaceaba el pago de las pensiones a sus tres hijos y el mantenimiento de la casa que les había dejado tras el divorcio y que no entendía ...

Valeria Rodríguez denunció que su exesposo Antonio Parada retaceaba el pago de las pensiones a sus tres hijos y el mantenimiento de la casa que les había dejado tras el divorcio y que no entendía esa avaricia ya que su expareja había amasado una fortuna como funcionario en Santa Cruz, la ciudad más grande de Bolivia.

Sus denuncias buscaban llamar la atención de Parada, pero detonaron una bomba política y un intrincado culebrón que mantiene en vilo a los bolivianos.

La Fiscalía abrió una investigación contra Parada, sospechado de presuntamente haber creado más de 800 cargos falsos cuando fue director de Recursos Humanos de la alcaldía de Santa Cruz por nueve años hasta 2018. Según cálculos iniciales del Ministerio Público, esto habría provocado un daño de más de 60 millones de dólares a las arcas de la ciudad.

Parada está prófugo y por el caso están investigados dos alcaldes y otros 27 funcionarios municipales contra quienes la Fiscalía activó alertas migratorias para impedirles la salida del país.

Reclutaban a personas, les pagaban entre 300 a 500 bolivianos (poco más de 70 dólares) sin trabajar, les hacían figurar en planillas con salarios de hasta 4.000 bolivianos (574 dólares) al mes, el resto se embolsillaban funcionarios corruptos, dijo el concejal Manuel Saavedra.

Rodríguez declaró que su exmarido compró mansiones, vehículos de alta gama y propiedades en Bolivia y Estados Unidos... Con un sueldo de 11.000 bolivianos (1.580 dólares) es imposible decir que pueda tener los 18 vehículos, cinco inmuebles, terrenos y más, dijo la mujer a televisoras y medios locales.

Menciona que tengo una casa en Miami, 15 autos y 4 ó 5 casas, lo que es falso porque vivo en alquiler. Es ella (Rodríguez) que tiene una casa en Miami de 240.000 dólares, declaró Parada antes de darse a la fuga.

El caso ha reavivado la guerra entre el gobierno y la oposición en medio de una abierta polarización política. Uno de los alcaldes investigados, Percy Fernández, era aliado político del expresidente Evo Morales (2006-2019) y la exalcaldesa Angélica Sosa tuvo cercanías con líderes opositores de Santa Cruz, reducto de la oposición al presidente Luis Arce, heredero de Morales.

Dirigentes del gobernante Movimiento al Socialismo (MAS), que lidera Morales, han pedido incluir en la investigación a connotados líderes opositores, entre ellos al gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, quien lideró las protestas que obligaron a Morales a renunciar en 2019 tras denuncias de un supuesto fraude electoral.

El escándalo muestra la degradación de las anteriores gestiones municipales, en las que también participó el MAS. La corrupción es incontrolable, publicó el expresidente y principal líder opositor Carlos Mesa en su cuenta de Twitter.

En los últimos años se han denunciado múltiples casos de corrupción que quedaron en la impunidad debido a la influencia del poder político en la justicia, según expertos y organismos internacionales.