Hondureños esperan comicios limpios, eligen nuevo presidente

y los meñiques de los votantes se mancharon con tinta.

y los meñiques de los votantes se mancharon con tinta.

Sandra Castillo votó en la Universidad Pedagógica Nacional en un barrio de clase media de Tegucigalpa. Dijo que sufragó por un cambio, no necesariamente de partido, sino un cambio de personas en el poder, para que no siguen gobernando de igual manera.

Los líderes hondureños elegidos en las urnas han afectado las empresas y la inversión en la forma en que han gobernado, estimó Castillo, quien trabaja en la administración del sistema judicial. Estadísticas como el desempleo hacen que las luchas en el país sean innegables, agregó.

Señaló que no escuchó planes claros sobre cómo abordar esos problemas en ninguna de las campañas de los candidatos. No vi propuestas reales de qué van a hacer, cómo lo van a hacer... Fueron discursos un poco vacíos de planes, subrayó.

El consejero presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Kelvin Aguirre, al dar por inaugurado los comicios, destacó que hoy estamos celebrando la apertura del proceso de elecciones generales 2021, la voluntad ciudadana en las urnas debe respetarse... y dar un mensaje al mundo que podemos vivir en paz y libertad. Unos 5.755 centros de votación fueron instalados en los 18 departamentos del país, donde 5,1 millones de hondureños estaban facultados para sufragar.

Son 14 candidatos a la presidencia que buscan sustituir a Hernández, que consiguió la reelección en 2017 después de lograr la interpretación en 2015 de un artículo de la Constitución por parte de la Corte Suprema de Justicia. Además se escogían a 128 diputados del Congreso Nacional e igual número de suplentes, 298 alcaldes y 20 diputados al Parlamento Centroamericano (Parlacen).

Los expertos dicen que las elecciones dependerán de si aquellos insatisfechos con el Partido Nacional acuden a las urnas en números suficientes para derrotar a la poderosa maquinaria electoral del presidente. Numerosos hondureños han reportado haber recibido llamadas telefónicas del partido ofreciendo varios pagos y otras prestaciones del gobierno y recordándoles que votasen. Algunas llamadas ofrecieron organizar transporte a los sitios de votación.

En un mundo vapuleado por la pandemia de coronavirus, Honduras puede incluir esa apenas como una de las crisis que ha enfrentado. El año pasado, el país fue devastado por dos poderosos huracanes. El desempleo fue de 10,9% el año pasado y la economía se contrajo 9%. Las pandillas siguen aterrorizando las calles, forzando, junto con factores económicos, a muchos hondureños a emigrar.

La corrupción existe con impunidad tal que los hondureños han tornado sus esperanzas a fiscales federales estadounidenses en Nueva York. Los fiscales ganaron una sentencia a cadena perpetua para el hermano de Hernández, Juan Antonio Tony Hernández, por narcotráfico, y han acusado al presidente de financiar su ascenso político con dinero de las drogas, aunque no han presentado cargos contra él. Juan Orlando Hernández ha negado las acusaciones.

Las condiciones parecen favorables para Castro, pero hay dudas sobre cuánto cambio ella pueda generar. Su esposo, José Manuel Zelaya, fue derrocado por las fuerzas armadas en un golpe en 2009. Fiscales estadounidenses le han vinculado con sobornos de narcotraficantes, algo que él rechaza.