Drones y escudos humanos en guerra de México contra el narco

y cocaína, que transporta por aire desde Costa Rica.

y cocaína, que transporta por aire desde Costa Rica.

Mientras el jefe local se encuentra en un puesto de mando improvisado en la calle, se detiene una camioneta llena de hombres del cártel armados con fusiles de asalto AR15. El conductor dice: Dice el escorpión que necesita mercadería, y el jefe mete la mano en su propia camioneta y le entrega al copiloto una bolsa de plástico con lo que parece ser un kilogramo de cocaína, aparentemente para las tropas.

El CJNG entiende la fuerza bruta; por el momento, no molesta mucho a los residentes de Aguililla, porque no es necesario. Pero si sospecha que uno está trabajando activamente para los Viagras o le está pasando información, es probable que la esperanza de vida de esa persona sea muy corta.

El jefe local se encoge de hombros ante las afirmaciones del gobierno de que cárteles como el de Jalisco están teniendo problemas para reclutar a jóvenes, debido a los programas de empleo y capacitación de la actual administración para ellos.

Depende del tipo de jóvenes, dice. Señala que algunos se van con eso (becas, o el programa jóvenes construyendo el futuro), pero los otros, los que duermen bajo puentes llegan aquí y piensan que están en París, aquí hay comida, agrega.

Le dejo claro a mi gente que vienen aquí a pelear, puntualiza.

Más allá de la comida, el pago regular y las drogas ilimitadas, el CJNG también ofrece a sus jóvenes soldados una especie de estructura familiar. Todos, incluso el jefe local, se refieren a su superior inmediato como apá, la manera como un niño diría papá.

Ambos cárteles han desarrollado drones portadores de bombas, y el guerrero más temido en estos campos de batalla es el dronero, el operador de estos aparatos. Si bien inicialmente fue cruda y peligrosa de cargar y operar ”y todavía preocupantemente indiscriminada_, la guerra con drones ha mejorado, y no es inusual ver techos de graneros o cobertizos de metal abiertos como latas por el impacto de las explosiones de drones.

Los lugareños también afirman, aunque hay poca evidencia más allá de unos pocos cráteres en las carreteras, que los cárteles están comenzando a usar minas terrestres.

Para manejar el creciente poder armado en el conflicto, el gobierno mexicano ha recurrido a una carta poderosa para superar al CJNG: helicópteros Blackhawk equipados con ametralladoras eléctricas de cañón giratorio que pueden disparar 6.000 municiones por minuto.

Es un arma que casi define al fuego general indiscriminado y está prohibida en la mayoría de los países en conflictos civiles. Es el tipo de arma que el presidente Andrés Manuel López Obrador dice que ya no quiere.

Pero por el momento, una potencia armada así de enorme es lo único que detiene al CJNG.

Nos incendiaron dos camionetas, dijo el jefe de la pandilla local sobre las ametralladoras. Cuando llegan los wachos (soldados) en helicóptero, con minigun, allí no hay nada que hacer, te haces a un lado.

No está claro que vaya a ser así por mucho tiempo. El CJNG es conocido por dos cosas: ser el cártel más armado de México y el único que ha derribado un helicóptero militar.

En 2015, hombres armados del cártel de Jalisco derribaron un helicóptero de transporte Eurocopter con un lanzagranadas, matando a ocho soldados y un policía. Si bien los helicópteros que enfrenta Jalisco ahora son Blackhawks, hay pocas dudas de que el cártel puede llegar a algo más contundente.

El periódico El Universal publicó transcripciones de comunicaciones interceptadas de cárteles donde se puede escuchar a un líder entrenando a un francotirador con un fusil calibre .50 para que perfore la puerta de un helicóptero. El Ejército mexicano no respondió a una solicitud de comentarios sobre este u otros temas.

En el pasado, el CJNG ha obtenido ametralladoras ligeras, rifles de francotirador calibre .50 y granadas y lanzadores de 40 mm.

El gobierno, temeroso del tipo del derramamiento de sangre que comenzó en 2018 cuando el cártel de Jalisco se trasladó al vecino estado de Guanajuato, ahora tiene una política inviable de defender las divisiones territoriales de las pandillas y una ventaja militar cada vez más estrecha.

Un capitán del Ejército que no dio su nombre e intentó hablar con los manifestantes de Aguililla expresó la situación.

¿Cómo vamos a permitir que entre mexicanos se estén matando?, dijo el capitán. Esto simplemente no puede ser.