Hotel de NY rinde homenaje a Broadway y sus trabajadores

un azul intenso y un marrón rojizo ”, con detalles pintados a mano, camas con dosel, bancos tapizados y atuendos y bosquejos de escenarios enmarcados.

un azul intenso y un marrón rojizo ”, con detalles pintados a mano, camas con dosel, bancos tapizados y atuendos y bosquejos de escenarios enmarcados.

En las camas hay almohadas con motivos abstractos de diseñadores de ropa como Jeff Mahshie y David Zinn. Las maletas caben debajo de la cama y los baños tienen lavabos glaseados con porcelana y pisos con calefacción.

Si bien las habitaciones son más pequeñas que las que hemos tenido en el pasado, no creo que el huésped se vea privado de una experiencia visual o textual, dijo Pomeranc. El nivel de calidad no debería bajar por el tamaño del cuarto.

Los visitantes entran a un lobby a través de lo que parece la puerta de un escenario y luego se encuentran con un vestíbulo con una interpretación abstracta de luces de marquesina en el techo. Hay asientos rescatados de un teatro de las afueras de la ciudad junto a una pared de ladrillo y los visitantes pueden subir por una escalera metálica en espiral a un segundo piso en el que hay un bar, una sala de espera y una biblioteca.

¿No se siente como que estás en el tipo de telar donde siempre deseaste estar?, preguntó Rockwell, aludiendo a la parte superior del escenario de un teatro donde se recogen telones y demás elementos móviles del decorado. Efectivamente, uno se siente como en El fantasma de la ópera.

Hay fotos por todos lados. En los pasillos de cada piso hay obras de arte enmarcadas alusivas a un tema. El cuarto piso, por ejemplo, está dedicado a ensayos, con fotos de Michael Bennett en Dreamgirls y del elenco de Miss Saigón.

En el restaurante hay 41 apliques redondos con bocetos de teatros de Broadway de diseñadores como Derek McLane, Es Devlin, Scott Pask, Tony Walton, Mimi Lien y Rockwell. En la azotea funcionará un bar durante la primavera y el verano.

Pomeranc espera ofrecer distintas experiencias y, por ejemplo, que la sala de espera sea un sitio donde la gente puede trabajar y comunicarse durante el día, y escuchar música de noche. Una experiencia auténticamente neoyorquina, afirmó.

Parte de las ganancias del Civilian serán donadas al American Theatre Wing, cuya presidenta y CEO Heather Hitchens dice que la comunidad teatral necesita un lugar donde ir a tomar unos tragos.

Un sitio donde la gente se pueda reunir, que exponga y celebre el trabajo de quienes no siempre reciben la atención que se merecen, es una buena adición al distrito teatral, expresó Hitchens.

___

Mark Kennedy está en http://twitter.com/KennedyTwits