Sudán: Calma tensa tras golpe, manifestantes cortan calles

Manifestantes prodemocracia cortaron el martes algunas calles en la capital de Sudán con barricadas improvisadas y neumáticos en llamas, al día siguiente de que los militares tomaran el control del...

Manifestantes prodemocracia cortaron el martes algunas calles en la capital de Sudán con barricadas improvisadas y neumáticos en llamas, al día siguiente de que los militares tomaran el control del país en un rápido golpe de Estado condenado por la comunidad internacional.

El primer ministro y otros miembros del gobierno de transición, detenidos el lunes por el Ejército, seguían retenidos en un campamento militar a las afueras de Jartum, la capital.

El golpe militar amenazaba con descarrilar la frágil transición sudanesa hacia la democracia, que lleva dos años en marcha. El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas tenía previsto abordar la situación el martes en una reunión a puerta cerrada.

Los gobiernos occidentales condenaron el golpe y pidieron la liberación del primer ministro, Abdalla Hamdok, y otros funcionarios destacados. El gobierno del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció la suspensión de la asistencia de emergencia a Sudán, de 700 millones de dólares.

Había una protesta masiva convocada el sábado para reclamar el regreso a un gobierno civil.

El ejército sudanés tomó el poder el lunes, más de dos años después de que un alzamiento popular forzara la destitución del veterano autócrata Omar al-Bashir. En respuesta, los sudaneses inundaron las calles de Jartum y otros lugares como protesta. Al menos cuatro personas murieron y más de 80 resultaron heridas cuando las fuerzas de seguridad dispararon a los manifestantes en Jartum, según el Comité de Médicos de Sudán.

El general Abdel-Fattah Burhan, el militar de mayor rango en Sudán, disolvió el gobierno de Hamdok y el Consejo Soberano, un organismo conjunto civil y militar creado poco después de la deposición de Al-Bashir para dirigir el país. Ahora dirige un consejo militar que dice gobernará el país hasta unas elecciones en julio de 2023.

Burhan justificó el golpe militar por las divisiones y rencillas entre facciones políticas, y afirmó que esas diferencias amenazaban la integridad del país. Sin embargo, el golpe se produjo menos de un mes antes de que Burhan tuviera que entregar el mando del Consejo Soberano a un civil, un paso que habría reducido el poder del Ejército.

El general dijo que se tomaba en serio la celebración de elecciones como estaba previsto. Pero 19 meses antes de la fecha, no estaba claro que los militares estuvieran dispuestos a renunciar al control que habían ostentado durante décadas.