Amnistía Internacional cerrará sus oficinas de Hong Kong

Amnistía Internacional cerrará este año sus dos oficinas en Hong Kong, según anunció el grupo el lunes. Se suma a otras organizaciones no gubernamentales que han cesado sus operaciones en medio d...

Amnistía Internacional cerrará este año sus dos oficinas en Hong Kong, según anunció el grupo el lunes. Se suma a otras organizaciones no gubernamentales que han cesado sus operaciones en medio de la campaña contra la disidencia política en la ciudad.

La oficina local en Hong Kong del grupo de derechos humanos cerrará este mes, mientras que la oficina regional lo hará para finales de año y trasladará su actividad a otras oficinas en la región del Asia-Pacífico.

Esta decisión, tomada con gran pesar, se vio impulsada por la ley hongkonesa de seguridad nacional, que en la práctica ha hecho imposible que las organizaciones de derechos humanos en Hong Kong trabajen con libertad y sin temor a graves represalias del gobierno, señaló en un comunicado Anjhula Mya Singh Bais, miembro de la junta de Amnistía.

Hong Kong aplicó en 2020 una amplia ley de de seguridad nacional tras meses de protestas multitudinarias contra el gobierno. La ley ilegaliza la secesión, la subversión del poder estatal, el terrorismo y la colusión extranjera para intervenir en asuntos de la ciudad. Más de 120 personas, muchas de ellas partidarias del movimiento prodemocrático de la ciudad, han sido detenidas según esa ley.

La mayoría de los activistas democráticos más conocidos de la ciudad están encarcelados rejas por participar en asambleas no autorizadas, y decenas de organizaciones políticas y sindicatos comerciales han dejado de operar por temor a que la ley de seguridad amenace la seguridad personal de sus miembros.

La reciente persecución de sindicatos y grupos de derechos humanos locales indica que las autoridades están intensificando su campaña para librar a la ciudad de voces disidentes, dijo Bais. Para nosotros cada vez es más difícil seguir operando en un entorno tan inestable, añadió.

Las voces críticas en Hong Kong dicen que la ley de seguridad nacional es una erosión de libertades como las de expresión y asamblea, prometidas a la ciudad durante 50 años cuando la excolonia británica fue entregada a China en 1997.