UE: Turquía no hace lo suficiente ante crisis de migrantes

La Unión Europea se quejó el jueves de que Turquía no ha hecho lo suficiente para reducir de manera considerable el número de personas que hacen el peligroso cruce a Grecia y más allá al corazón del...

La Unión Europea se quejó el jueves de que Turquía no ha hecho lo suficiente para reducir de manera considerable el número de personas que hacen el peligroso cruce a Grecia y más allá al corazón del continente, donde muchos países batallan para lidiar con el flujo de migrantes y refugiados.

El vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans, dijo que la UE se encuentra "muy lejos de estar satisfecha" con los esfuerzos de Ankara hasta ahora, especialmente después de haberle ofrecido 3.000 millones de euros (3.260 millones de dólares) en ayuda y concesiones políticas --como reducciones de las restricciones de visado y el aceleramiento de su proceso de ingreso a la Unión Europea-- hace apenas dos meses.

Tan sólo Alemania ha señalado que cerca de 3.200 personas llegan diariamente, muchas de ellas a través de Turquía, y que las cantidades no han bajado pese a los compromisos turcos de hacer algo al respecto. En general, aproximadamente 1,1 millones de personas fueron registradas como solicitantes de asilo en Alemania el año pasado, más de 400.000 de ellas oriundas de Siria.

"Aún hay mucho trabajo por hacer ahí", declaró Timmermans, que planea sostener reuniones en Ankara el lunes a fin de analizar los avances y ver cómo la ayuda de la UE puede ser usada ahí para abordar la crisis de refugiados sirios. Se suponía que Turquía endurecería la seguridad en la frontera y devolvería a algunos migrantes que no cumplieran con los requisitos para solicitar asilo en Europa.

"Mantendremos nuestros esfuerzos para asegurarnos que ofrecemos los resultados que acordamos con Turquía", sostuvo Timmermans.

Más allá de tratar de contener la crisis de refugiados al ayudar a Turquía a impedir mejor que la gente cruce a la Unión Europea, el continente también intenta desesperadamente reforzar sus porosas fronteras externas, sobre todo en el Mediterráneo, para tratar de reducir el número de tragedias en 2016 en comparación con el año pasado.

La reacción de la UE no ha sido nada unida. Varias naciones han implementado revisiones fronterizas internas de nuevo y otras han ofrecido ayuda para aligerar la carga de países como Alemania y Suecia, que han sido los principales destinos de refugiados y buscadores de asilo.

"No existe solución al adoptar posturas nacionalistas como esta", aseveró Timmermans a un pequeño grupo de periodistas. "Nadie debería tener la ilusión de que esto es una solución a largo plazo".

Mientras tanto, la canciller alemana Angela Merkel exhortó a sus aliados europeos a compartir mejor la responsabilidad de lidiar con la crisis migratoria.