Problemas de salud impiden trabajar al presidente checo

Problemas de salud impiden al presidente checo Milos Zeman llevar a cabo sus funciones, anunció un funcionario el lunes.

Problemas de salud impiden al presidente checo Milos Zeman llevar a cabo sus funciones, anunció un funcionario el lunes.

El presidente del Senado, Milos Vystrcil, dijo que una carta que recibió del hospital militar donde Zeman es atendido indicó que el presidente, de 77 años, no está en posibilidades de trabajar.

De acuerdo con la carta firmada por el director del hospital, Miroslav Zavoral, Zeman no puede realizar ningún tipo de tareas por razones de salud y el diagnóstico a largo plazo es muy incierto. Agregó que el regreso de Zeman a sus actividades en las próximas semanas es muy improbable.

Zeman fue trasladado de urgencia al hospital militar de la capital checa el 10 de octubre, un día después de la elección de la Cámara baja del Parlamento.

El hospital había informado previamente que Zeman se hallaba en la unidad de cuidados intensivos en condición estable, pero se desconocían más detalles sobre su estado de salud actual.

La esposa de Zeman dijo la semana pasada que el mandatario necesitaba más tiempo de recuperación en medio de la incertidumbre sobre si su condición impactaría los esfuerzos para formar un nuevo gobierno.

Yo solo puedo confirmar que él ha estado bajo un tratamiento que necesita tiempo, declaró Ivana Zemanova. Les quiero pedir su paciencia y el tiempo que él requiere para recuperar fuerzas.

Zeman fuma tabaco y bebe alcohol en demasía y sufre de diabetes. Tiene problemas para caminar y está usando silla de ruedas.

Como presidente, Zeman tiene un papel clave en la formación de un nuevo gobierno. Si bien el cargo es mayormente ceremonial, el presidente checo tiene la responsabilidad de asignar un líder de partido que trate de crear un nuevo gobierno después de una elección parlamentaria.

En caso de que Zeman no puedo hacerlo por enfermedad o cualquier otro motivo, el primer ministro y los presidentes de ambas cámaras del Parlamento asumirán las facultades presidenciales.