Funcionarios: Bloqueo hutí en Yemen restringe envío de ayuda

Los rebeldes de Yemen continúan su bloqueo de un distrito en la provincia central de Marib, lo que ha interrumpido el flujo de ayuda humanitaria y el movimiento de sus 37.000 habitantes, indicaron fu...

Los rebeldes de Yemen continúan su bloqueo de un distrito en la provincia central de Marib, lo que ha interrumpido el flujo de ayuda humanitaria y el movimiento de sus 37.000 habitantes, indicaron funcionarios y trabajadores de ayuda de la ONU el domingo.

En las últimas semanas, los insurgentes hutíes respaldados por Irán han avanzado en el distrito de Abdiya, al sur de la ciudad de Marib, obligando a retroceder a las tropas del gobierno reconocido internacionalmente, indicaron funcionarios militares de ambas partes.

Los hutíes están cometiendo genocidio en Abdiya, impidiendo que los alimentos, medicinas y otros suministros básicos lleguen al distrito, dijo el jeque Sultan al Aradah, gobernador de la provincia de Marib.

El ataque en Abdiya forma parte de la ofensiva de los hutíes para capturar la ciudad de Marib, controlada por el gobierno y que los rebeldes llevan años tratando de capturar. En febrero, los hutíes intensificaron su ofensiva, aparentemente envalentonados por una decisión del gobierno de Estados Unidos para dejar de apoyar a la coalición encabezada por los saudíes. Sin embargo, han enfrentado una dura resistencia por parte del gobierno y de las fuerzas tribales respaldadas por la coalición.

Yemen se ha visto azotada por una guerra civil desde 2014, cuando los hutíes capturaron la capital, Saná, y forzaron al presidente Abed Rabbo Mansour Hadi y a su gobierno reconocido internacionalmente a huir al sur, y luego a Arabia Saudí. Una coalición encabezada por los saudíes se incorporó a la guerra al año siguiente para intentar restaurar el gobierno en el poder. La guerra se ha deteriorado en gran medida hasta convertirse en un estancamiento y ha dado lugar a la peor crisis humanitaria del mundo.

Miles de combatientes, en su mayoría hutíes, han fallecido en los enfrentamientos y en los ataques aéreos perpetrados en la ciudad de Marib. Los hutíes suelen atacar con oleadas de combatientes que atacan las líneas gubernamentales, convirtiéndose así en objetivos fáciles en el desierto abierto para los aviones de guerra de la coalición.