Pese a gradual recuperación de actividad, Cuba crecerá 2%

Pese a una reapertura gradual de la economía y un esperado arribo de turistas a partir del 15 de noviembre, Cuba estima un crecimiento de 2% en su Producto Interno Bruto, dijeron las autoridades el j...

Pese a una reapertura gradual de la economía y un esperado arribo de turistas a partir del 15 de noviembre, Cuba estima un crecimiento de 2% en su Producto Interno Bruto, dijeron las autoridades el jueves.

El turismo es uno de los motores de la isla y permaneció restringido los primeros 10 meses de este año. La pandemia además tuvo un rebrote que limitó todos los sectores desde enero y las sanciones de Estados Unidos no se flexibilizaron. En 2020 se reportó un decrecimiento de 11%.

No creo que podamos alcanzar el crecimiento del 6% que está en la meta de este año, dijo el ministro de Economía, Alejandro Gil Fernandez, durante una conferencia de prensa. En materia de turismo, agregó que no se llegaría a los 2,2 millones de visitantes que se esperaban, cantidad que podría alcanzarse recién en 2022.

Cuba sufre una dura crisis económica en la que el desabasto obliga a la población a realizar colas para obtener alimentos y medicinas, los productos se encarecen y el mercado negro está disparado, lo cual genera tasas de cambio para divisas extranjeras que duplican a las oficiales. Un dólar al precio establecido -cuya venta es inexistente en las casa de cambio estatales- cuesta 25 pesos cubanos, pero solo se consigue a 65 ó 70 con los revendedores.

El ministro reconoció que la inflación es uno de los problemas más graves, con sueldos por debajo de las necesidades, pero rechazó que la solución sea una emisión de billetes u otros instrumentos monetarios. Aseguró que el país está apostando por un incremento de la oferta y la producción que a su entender nivelaría las los precios y desestimularía el mercado negro.

Las autoridades no revelaron su cálculo de la inflación mensual, aunque sería difícil estimar la interanual, señaló Gil, dado que desde enero una reunificación monetaria movió todo el sistema de precios. Lo que no cabe duda es que es fuerte, reconoció.

En paralelo, se mantienen los subsidios y distribuciones, como la libreta de abastecimiento para la población y la atención a sectores vulnerables.

Esta es una economía socialista. Esto no es un sálvese quien pueda, no podemos dejar a nadie atrás, indicó Gil.

La víspera el ministerio a cargo de Gil informó que sumaban 168 las autorizaciones brindadas a las pequeñas y medianas empresas (Pymes), desde que el 20 de septiembre se abriera el proceso para estos actores económicos que estuvieron prohibidos en Cuba desde 1968 como una manera de retraer la iniciativa privada en el marco de un sistema socialista y en sintonía con el modelo soviético.

La mayoría de las Pymes aprobadas se dedicarán a la producción de alimentos, la fabricación de materiales de la construcción o la oferta de servicios de tecnología, como informáticos.

El funcionario aseguró que como muestra del gradual despegue de la isla se crearon desde enero de este año a la fecha unos 200.000 nuevos empleos, de los cuales 3.000 correspondían al flamante sector no estatal de la pequeñas y medianas empresas.

Gil hizo énfasis en que aunque las Pymes sean la novedad, la isla seguirá apostando por la empresa estatal socialista como base de su desarrollo social, por lo que se produjeron también reformas como la descentralización de las decisiones para que el Estado no imponga planes productivos o la eliminación de los topes salariales a fin de estimular el trabajo.