Médicos en Brasil denuncian atención poco fiable al COVID-19

se oponen a las recomendaciones científicas mundiales. Y existe preocupación de que otros proveedores también hayan implementado políticas poco fiables.

se oponen a las recomendaciones científicas mundiales. Y existe preocupación de que otros proveedores también hayan implementado políticas poco fiables.

Hace dos semanas, Pedro Batista Júnior, el director ejecutivo de Prevent Senior, declaró ante senadores que los médicos tienen derecho a tratar a los pacientes de COVID-19 como mejor consideren, y que los pacientes habían accedido libremente a tomar los kits de COVID.

En respuesta a preguntas enviadas por The Associated Press, Prevent Senior negó haber cometido ilegalidad alguna, afirmando que todos los pacientes y sus familiares usaron sus productos tras dar total consentimiento.

La atención médica en el sistema de salud brasileño suele ser deficiente. Muchos pacientes de clase media contartan seguros médicos privados, pero los costos pueden ser altos, especialmente para los ancianos.

Prevent Senior parecía ser una solución. Fue fundada en 1997 y se volvió popular entre los que no podían pagar servicios médicos exclusivos. Cuesta unos 300 dólares al mes, la mitad de su competencia. Tiene más de 500.000 clientes, cuya edad promedio es 68 años.

La hidroxicloroquina ha sido promocionada por el presidente Bolsonaro y sus allegados. Si bien algunos estudios al inicio de la pandemia la consideraban promisoria, fueron estudios que no salieron del laboratorio. Desde entonces se han realizado pruebas más amplias según las cuales dicho tratamiento no sólo es ineficaz ante el COVID-19 sino también potencialmente nocivo.

Los médicos dicen además que se les recomendó usar la ivermectina, un medicamento antiparásito cuya eficacia ante el COVID-19 no ha sido comprobada. La Asociación Médica de Estados Unidos desaconseja su uso fuera de los laboratorios.

Las presiones para recetar la hidroxicloroquina y la ivermectina son evidentes en mensajes internos de Prevent Senior obtenidos por la AP y que anteriormente fueron entregados a la comisión senatorial que investiga la respuesta del gobierno brasileño a la pandemia del coronavirus.

Entre esos mensajes hay unos de Benedito Júnior, de otro ejecutivo, de dos directores de clínicas y de un médico no identificado.

Bruna Morato, abogada que representa 12 médicos empleados por Prevent Senior, declaró ante la comisión senatorial el 12 de septiembre que a los médicos se les dijo que si no recetaban esos medicamentos perderían sus empleos.