Rebeldes lanzan misiles contra ciudad en Yemen

Rebeldes yemeníes lanzaron tres misiles contra una ciudad controlada por las fuerzas oficialistas, matando a dos niños y dejando heridas a más de 30 personas, informaron autoridades.

Rebeldes yemeníes lanzaron tres misiles contra una ciudad controlada por las fuerzas oficialistas, matando a dos niños y dejando heridas a más de 30 personas, informaron autoridades.

Es el más reciente ataque de los rebeldes hutis contra Marib, ciudfad que desde hace meses tratan de arrebatarle al gobierno

Los cohetes impactaron en la zona residencial Rawdha, indicó Ali al-Ghulisi, secretario de prensa del gobernador local.

Añadió que murieron un niño de 2 años y una niña de 4. Otras 32 personas resultaron heridas, entre ellas cinco menores y cuatro mujeres, afirmó. Entre los lastimados hay una madre y su bebé de siete meses, ambos en condición grave, expresó al-Ghulisi.

No hubo de inmediato comentario por parte de los hutis, que cuentan con respaldo de Irán y que tratan de derrocar al gobierno internacionalmente reconocido encabezado por el presidente en exilio Abed Rabbo Mansur Hadi.

Los cohetes destruyeron dos viviendas, dañaron a otras 10 y provocaron que ocho vehículos estallaran en llamas, indicó el funcionario.

Qasem Buhaibeh, el ministro de salud del gobierno, afirmó vía Twitter que se trató de otro crimen de guerra de los hutis, mientras el mundo sigue su silencio cómplice.

Si los rebeldes toman Marib, habrán completado su control del norte de Yemen.

Sin embargo, no han avanzado mucho y se han topado con la férrea resistencia de las fuerzas oficialistas, apoyadas por una coalición de países encabezados por Arabia Saudí. Los combates se han intensificado en días recientes en los que han muerto más de 130 combatientes, en su mayoría hutis.

Los rebeldes han lanzado misiles y drones contra Marib, atacando áreas civiles y campamentos de desplazados. En junio, lanzaron un misil contra una gasolinera en Rawdha, matando a por lo menos 21 personas, incluyendo a una niñita de 2 años y a su padre.

En ese entonces, los rebeldes insistieron que su objetivo eran los campamentos militares de la zona, aunque no ofrecieron evidencia alguna de ello.