Aplazan charlas Australia-UE por disputa de submarinos

Una ronda de conversaciones de libre comercio entre la Unión Europea y Australia fue aplazada tras una disputa por la decisión del gobierno australiano de cancelar un contrato multimillonario para a...

Una ronda de conversaciones de libre comercio entre la Unión Europea y Australia fue aplazada tras una disputa por la decisión del gobierno australiano de cancelar un contrato multimillonario para adquirir submarinos franceses, dijeron el viernes funcionarios australianos y de la UE.

El portavoz de la comisión de la UE Eric Mamer dijo que la decisión de postergar la reunión fue tomada por la rama ejecutiva del bloque. A una pregunta de si era una medida de represalia, Mamer respondió: La UE no se dedica a castigar a nadie.

Miriam García Ferrer, la portavoz comercial de la comisión de la UE, insistió en que la demora no significa el fin de las discusiones, mientras que el ministro australiano de Comercio Dan Tehan dijo que continuaría planeando reunirse con su colega de la UE Valdis Dombrovskis la semana próxima para hablar de las negociaciones, fijadas ahora para noviembre.

Un acuerdo de libre comercio es del interés de Australia y la Unión Europea y fortalecerá nuestra relación, que está construida sobre el compromiso compartido con la democracia, los derechos humanos, el imperio de la ley y la apertura económica, dijo Tehan en una declaración

Entendemos la reacción de Francia a nuestra decisión de los submarinos, pero al final una nación debe actuar en su interés nacional, que es lo que ha hecho Australia, añadió.

La UE inició las negociaciones para un acuerdo de libre comercio con Australia en 2018. La 12da ronda de conversaciones iba a realizarse este mes vía videoconferencia.

Australia firmó en 2016 un acuerdo de 90.000 millones de dólares australianos (66.000 millones de dólares) con el consorcio francés Naval Group, propiedad mayoritaria del estado, para adquirir 12 submarinos convencionales de propulsión diésel-eléctrica, pero el primer ministro Scott Morrison canceló el acuerdo el mes pasado como parte de una nueva alianza con Estados Unidos y Gran Bretaña que le dará a Australia al menos ocho submarinos de propulsión nuclear.

El paso enfureció a Francia y fue criticado por la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen.